Uno de cada cuatro menores vive en hogares en situación de indigencia. Entre 2007 y 2010 creció el 120% el número de niños que conviven con adultos desocupados. Los números crecen por las reducciones en ayudas y servicios públicos.
De acuerdo con un estudio de Unicef España publicado ayer, llamado “El impacto de la crisis en los niños”, en dos años creció en 205 mil el número de niños que vive en hogares cuyos ingresos son inferiores a 16 mil euros anuales (unos 20.500 dólares) para una unidad familiar de dos adultos y dos niños.
De esta forma, la pobreza infantil, estabilizada durante años en torno al 24% de la población menor de edad, superó el 26%, un porcentaje que está casi cinco puntos por encima de la media nacional de 2011 y que nunca se había alcanzado para esta franja de edad desde que existe la Encuesta de Condiciones de Vida (2004). También revela el aumento del número de familias en situación de vulnerabilidad.
En 2009, España era el quinto país, de 35 analizados, que menor capacidad tenía para reducir la pobreza infantil. Desde entonces, la debilidad de la protección del sistema público hacia la infancia creció por las reducciones en ayudas y servicios públicos, primero impulsadas por el gobierno socialista José Luis Rodríguez Zapatero y ahora profundizadas por el gobierno derechista de Mariano Rajoy.
El informe destaca que el número de hogares con niños con todos los miembros adultos sin trabajo creció un 120% entre 2007 y 2010, casi dos veces más que el total de hogares, lo que demuestra que el impacto de la crisis está siendo más fuerte en las familias con menores que en aquellos núcleos en los que no los hay.
Además, los datos de Unicef España ponen de relieve que se intensificó la pobreza en aquellos hogares que ya padecían una situación de pobreza crónica –aquellos que llevan tres de los cuatro últimos años bajo el umbral de la pobreza–. El porcentaje de niños y niñas que están en “riesgo de pobreza o exclusión social”, también aumentó en un solo año, de 2009 a 2010, de un 26,2 a un 29,8 por ciento.
“La pobreza tiene rostro de niño”, dijo la directora de Unicef España, Paloma Escudero, en la presentación del informe. Alertó, asimismo, que los niños sufren la crisis especialmente en aquellos hogares que se vieron obligados a reducir sus gastos en productos de primera necesidad, como la alimentación, la atención médica o el material escolar.
España atraviesa desde fines de 2007 una grave crisis económica, con un desempleo creciente que afecta ya a 5.639.500 personas, un 24,44 % de la población activa.<
Efe
Datos de la realidad
2,2 millones de niños viven en hogares por debajo del umbral de la pobreza. En 2008 eran un 10% menos.
La pobreza infantil, ubicada durante años sobre el 24% de la población de menores de 18 años, aumentó de 2009 a 2010 del 23,7% al 26,2 por ciento.
El porcentaje de niños en hogares con un nivel de “pobreza alta” fue del 13,7% en 2010. Tasa que se ubica sólo por debajo de Rumania y Bulgaria en Europa.
El porcentaje de niños que están en “riesgo de pobreza o exclusión social”, pasó de 2009 a 2010, de un 26,2% a un 29,8 por ciento.
El número de hogares con niños que tienen a todos sus miembros adultos sin trabajo pasó de 324 mil en 2007 a 714 mil en 2010, lo que supone un crecimiento del 120% en hogares con niños.
Un niño en España nace actualmente con una “deuda pública” de unos 15.570 euros.


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