Aumenta el parque automotor pero no el cupo de combustible

La falta de stock en las estaciones de servicio de Comodoro Rivadavia resultó un problema constante durante 2011. En los primeros cinco meses de 2012, la única complicación fue la falta de combustible que se produjo durante el fin de semana largo de la tercera semana de febrero, pero los estacioneros que trabajan para las diferentes marcas reconocen que existe la necesidad de que se amplíen los cupos que reciben los surtidores de la región.
En la industria de la comercialización de combustibles hay expectativas respecto al camino que tomará el mercado interno con la renacionalización de YPF, compañía que marca el precio base de naftas y gasoil, ya que controla el 60 por ciento del mercado nacional. Y en el caso de Comodoro Rivadavia provee a la mayoría de los surtidores.

En el proyecto de expropiación de la compañía, avadado por el Congreso, el gobierno nacional planteó que la medida apunta en materia de explotación y exploración petrolera y gasífera al autoabastecimiento del mercado interno.

Por esa razón, los despachantes de combustibles en Comodoro Rivadavia son optimistas en que la distribución mejorará. Señalan que es necesario incrementar el cupo en una ciudad donde el parque automotor supera las 100 mil unidades.

Resaltaron que durante este año no se han generado problemas de quiebre de stock tan recurrentes como en 2011 y que estuvieron asociados tanto a un factor de cupos como a la influencia de conflictos gremiales. A la vez, en los últimos meses los precios se han mantenido estables, luego de las continuas subas registradas en los dos años anteriores.

NAFTA SUPER, LO MAS DEMANDADO

Diario Patagónico recorrió algunas de las estaciones de servicio de la ciudad para conocer cuál es el panorama actual y el principal problema suele ser el faltante de nafta Super que pueden sufrir algunas estaciones sobre todo durante los fines de semana.

Rodrigo Mendoza, encargado de la estación de Esso, que recibe combustible desde la planta que esa compañía tiene en Campana, aseguró que el abastecimiento es normal desde principios de año.

“Mejoró un poco la entrega del combustible, en un 20 por ciento en relación a un año atrás. La compañía está en un proceso de cambio de capitales, hay una reestructuración y eso ayudó en la distribución”, argumentó.

En esa estación ingresa un camión de 37 mil litros por día y según informaron la nafta supera ampliamente a la venta de diesel.

“Los precios se mantienen. No hay una modificación hace 5 meses, el último fue del 5 por ciento. Por ahora es todo especulación (tras la expropiación de YPF y la incidencia que tendrá en el mercado). Es algo que se escapa de nuestras manos, es más que nada político porque nosotros no dependemos de YPF, pero son ellos los que proveen del crudo para poder elaborar los productos”, admitió Mendoza, quien insistió que la región necesita un mayor cupo de naftas y gasoil.

“Es necesario que se puedan liberar los cupos de venta porque nosotros como estación de servicio tenemos que abastecer a un parque automotor que creció 3 veces más en 10 años, con un cupo de venta que se redujo un 40 por ciento”, comparó.

El cupo es una de las mayores preocupaciones del sector, teniendo en cuenta el incremento del parque automotor y que durante los últimos seis años no se han abierto nuevas estaciones de servicio en Comodoro Rivadavia. La última se inauguró en 2006.

Como se señaló anteriormente, además de la demanda, también influyen en el abastecimiento factores como tomas en las plantas de combustible de YPF en Kilómetro 3 o la de Caleta Paula, en Caleta Olivia, desde donde se abastece Petrobrás.

También afectan los cortes de ruta, en el caso de las marcas que traen el combustible en camiones en lugar de barco. Un chofer debe manejar 10 horas seguidas y descansar otras 10. Sin embargo, por razones de seguridad ligadas a la carga peligrosa que transportan, si un piquete interrumpe su paso, de todos modos debe mantener el ritmo de descanso más allá del tiempo que la unidad permanezca detenida por la protesta, explicaron en una de las estaciones.

De manera paralela, el repetido desabastecimiento que sufrieron las estaciones de YPF durante el año pasado, generó que sus clientes se vieran en la obligación de buscar otros surtidores, quebrando el stock por la psicosis de quedarse sin una gota en el tanque que siempre está latente entre los automovilistas de Comodoro Rivadavia. Ese es otro de los argumentos de los estacioneros al momento de pedir mayor flexibilidad en los cupos.

Luis Correa, encargado de la estación de servicio El Tehuelche, de Petrobrás, ubicada en Kennedy y Rivadavia, coincidió con su colega de Esso que durante este año “el abastecimiento es normal, no hemos tenido problema y el stock aumentó un poco”.

“El año pasado se notó cuando se empezó a correr el rumor de que no iba a haber combustible, la gente se volcó a cargar y con el tiempo se fue dando cuenta que fue innecesario, porque si se hubieran abastecido en forma normal no se hubiera originado esa psicosis. Fijate que ahora se carga normal y el abastecimiento alcanza”, sostuvo.

“El cupo es siempre el mismo, igual al año pasado. Esto debería cambiar porque cuando hay problemas con la estación de servicio de YPF siempre sufrimos ese problema con el combustible porque empieza la gente busca otros lugares para cargar”, admitió.

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