El narcotráfico en la Argentina pareciera no tener fin, y a contramano de lo expuesto por el Gobierno nacional, de la mano del secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, la problemática se encuentra en ascenso.
El 64,2% de los habitantes de villas afirmaron que en sus barrios era visible en 2011 la presencia de narcos, lo que implica un considerable aumento con relación al 48,5% que en 2010 reconocía la existencia de vendedores de drogas en los asentamientos.
“Asimismo, si se analizan los resultados según aglomerado urbano, se observa que el temor es mayor entre los hogares que perciben venta o tráfico de drogas en todos los casos estudiados, pero dicha relación se profundiza en las ciudades del interior, para colocarse el miedo al delito en torno del 60% en presencia de drogas y bajar al 40% en ausencia de las mismas”, se reflejó en el informe elaborado por Agustín Salvia y Carolina Moreno.
El Observatorio de la Deuda Social Argentina analizó las respuestas de las 20.740 personas que participaron del sondeo. Además, refleja las situaciones socioeconómicas vividas durante 2011.
Por su parte, en las zonas residenciales de clase media se mantuvo el porcentaje de personas que indicaron la presencia de narcos en sus barrios, casi sin diferencia entre el 21,8% medido para 2011 y el 21,2% registrado en 2010. La sensación de inseguridad se mantiene elevada al ser consolidada en ocho de cada diez casos y cobra mayor dimensión el riesgo que significa el comercio minorista de drogas.

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