Se vuelve al sistema Primario-Secundario, pero la comunidad educativa desconoce muchos aspectos de esta adecuación, fundamentalmente en el 3er ciclo de EGB, cuyos alumnos deben ser absorbidos por algún establecimiento secundario. Sus padres y los educadores desconocen los contenidos curriculares, la cuestión edilicia y la matriculación, ejes fundamentales de esta nueva reforma.
La falta de información preocupa a todos los sectores intervinientes, comenzando por los padres, alumnos y docentes pertenecientes al tercer ciclo de EGB que queda comprendido por ambos niveles.
Las incógnitas van desde saber cómo se reubicará a los estudiantes, el estado y la cantidad de edificios con que se cuenta y los que se deben construir o remodelar. No menos importante es saber si se cuenta con el personal profesional necesario, sabiendo que se multiplicará la matrícula, o qué sucederá con los directivos de las escuelas que dejarán de funcionar como EGB, y tantas otras cuestiones que, a tan poco tiempo del inicio del receso de verano, siguen sin ser dilucidadas para toda la comunidad educativa.
Padres, alumnos, docentes y directivos esperan las respuestas por parte del Consejo Provincial de Educación, que es quien debe dar los lineamientos del cambio.
Se supo que se estimó en unos 18 los colegios secundarios a crearse, algunos de los cuales funcionarán en el mismo edificio que alguno ya existente, puesto que la matrícula de la EGB 3 ha crecido de manera considerable.
A los padres les preocupa conocer cómo serán ubicados sus hijos y a partir de cuándo es que podrá elegir el colegio secundario al que se los enviará, si es que, como es costumbre, se permite la libre elección.
ADOSAC
En comunicación con el programa El Espiral, que se emite por LU 12 Radio Río Gallegos, el secretario gremial de la filial local de Adosac, Pedro Muñoz, se mostró más que preocupado por esta situación que, asegura, vienen denunciando hace algunos meses. “Tenemos las mismas preocupaciones y desconocimiento para esta supuesta implementación, y a pesar que ya se lo hemos planteado a las autoridades, seguimos sin respuestas”, aseveró el dirigente. Cuestionó además que al Acuerdo 164 “tienen que hacerlo de nuevo, porque no contempla la educación inicial ni los adultos”, agregando que “al no tener ningún panorama, la incertidumbre se traslada a todos los sectores, habrá una supuesta elección del establecimiento para los padres, pero nada se sabe”.
Como docente, también se preguntó “qué pasará con los contenidos de quienes inician la Secundaria y de quienes finalizan”, dando cuenta de la posibilidad, ante tanta precarización, de que “tengamos ciclos básicos de la Secundaria en escuelas primarias”.
Asimismo, reconoció que los cambios se deben a una adecuación exigida por la Ley Nacional de Educación, “y muy preocupante es que hace 4 años que el Gobierno provincial viene proponiendo este cambio, pero nada se hizo”. Aseveró que “no es necesaria una ley provincial para adecuar el sistema”.
Sin previsión
En todo momento el dirigente dio cuenta que los docentes en su mayoría están de acuerdo con la reestructuración, ya que nunca comulgaron con las EGB, “pero no de esta manera improvisada, porque es condenar a los chicos y al sistema a un nuevo fracaso”.
Cuestionó el paso del tiempo sin tomar determinaciones transcendentales, “como Estado no hay una definición política de qué es lo que se va a hacer y qué prevén que puede ocurrir”, aseverando que “la incertidumbre como docentes es la misma que tenemos como padres”.
En otro orden, Muñoz comunicó que en paritarias se les informó desde la cartera educativa que se necesitarían entre 12 y 18 secundarios, por lo que muchas escuelas estarán alternando sus niveles, ya que la situación económica impide la construcción de más establecimientos educativos. El tema se complica aún más, ya que los docentes que hoy desempeñan funciones en el tercer ciclo de EGB quieren mantener la carga horaria habitual, algo que no está garantizado, según manifestó el dirigente.
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