A pesar del crecimiento, en los últimos años se logró estabilizar el número de los embarazos precoces.
Hoy, representan el 34% de las mujeres que dan a luz en la Maternidad Dr. Faustino Herrera de esta ciudad. Hace un par de años llegaban al 26%. “Hemos conseguido que se estabilice el número de pacientes”, resaltó la Dra. Susana de Brandán, responsable del Servicio de Adolescencia del centro de salud.
Frutos
“Nuestro servicio tiene algo más de dos años y a partir de ese momento hemos logrado muchísimos progresos, porque hemos conseguido que se tome conciencia del lugar que ocupan las adolescentes, porque aquí las consideramos personas con capacidad para tomar decisiones y asumir responsabilidades”, remarcó.
Esto permitió reducir el número de jovencitas que regresan a la sala de partos, al menos después de varios años, luego de haber incorporado hábitos de control y cuidados relacionados con la procreación responsable.
“Tenemos una de las áreas dentro del servicio que tiene que ver con salud sexual reproductiva y procreación responsable, donde reciben todo tipo de consultas las licenciadas en obstetricias. Son quienes brindan asesoramiento y evacuan todas las dudas sobre cómo prevenir un embarazo y los cuidados que deben tener”, precisó la profesional.
Los registros del Servicio de Adolescencia de la maternidad revelan que por mes se realizan alrededor de cuatrocientas consultas gineco-obstétricas. “Hace dos años, cuando esto recién se iniciaba, teníamos 30 ó 40 al mes. Ahora, las adolescentes saben que pueden encontrar ayuda. Son consultas relacionadas con control de embarazos, vacunas, trastornos de ciclos, dolores y demás”, precisó la Dra. Brandán.
Hoy, del total de partos que se producen en la Maternidad de La Banda, el 34% corresponden a madres adolescentes. “Es un porcentaje que se mantienen desde hace dos años, después de haber estado en un 26%. Ahora estamos más estables, gracias al trabajo de concientización”, resaltó.
No obstante, un común denominador de los casos que llegan a la oficina es el embarazo no planificado, desde niñas madres de 12 o 13 años hasta los 19.
Según los especialistas, son contadas las chicas que a esa edad están con parejas estables y deciden formar familia de manera planificada.
Los embarazos inesperados son el disparador de una serie de situaciones muchas veces conflictivas, tanto en la pareja como para las familias de los padres.
“Para todos estos casos tenemos un consultorio abierto en el que participan las embarazadas con sus hermanas o madres, pero si está el novio o pareja se lo incorpora. Hemos visto muchos casos de adolescentes que no tienen un buen control de embarazo, incluso también hay madres con hijos de diferentes padres”, dijo la Dra. Brandán.
Para esto, el servicio ofrece también atención especializada para contener y asesorar a madres que -si bien son muy pocas- pueden rechazar a sus hijos.
En esos casos intervienen abogados de la Dinaf, aunque siempre se trata de revertir la decisión, mediante ayuda psicológica a la madres y su familia.l
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