Con el frío aumentó la demanda de gas envasado en la ciudad y hubo faltante

Una importante cantidad de hogares de la ciudad utilizan el gas envasado para cocinar sus alimentos, calefaccionar la casa y también para el aseo personal.
La gran mayoría de estas viviendas, que no están incluidas en la red de gas natural, están ubicadas en barrios periféricos o zonas rurales y muchas de ellas pertenecen a familias que viven en situación de pobreza. Precisamente son estos grupos los que ante la llegada del frío sufren las consecuencias de la falta de garrafas e incluso de los sobreprecios que muchos comerciantes aplican.

EL ARGENTINO realizó en la tarde de ayer consultas a algunas distribuidoras y comercios que se dedican a la venta de gas licuado envasado para conocer cómo era la situación del sector en la ciudad.

En este marco, Walter responsable del comercio Extragas, ubicado en Artigas y Lisandro de la Torre, informó que contaban con garrafas de 10 y de 45 kilos y aclaró que desde hace un tiempo que no trabajan con las de 15 kilos.

“La reposición acá es diaria”, detalló Walter, aunque reconoció que “ha aumentado mucho la demanda, pero nosotros en general siempre tenemos reservas”.

Es importante destacar que Extragas es una de las distribuidoras adheridas al programa Garrafa Social que distribuye estas garrafas en los barrios, según el cronograma organizado por el Municipio.

Pero no todos los comercios locales contaron con garrafas en sus depósitos durante el fin de semana.

Algunos de las distribuidoras consultadas no contaban con garrafas ni de 10 ni de 15 kilos desde el viernes y continuaban ayer sin gas, con la esperanza de recibir hoy a los camiones de reparto.

Tal fue escenario expuesto por Elsa –dueña de Casa Mari- quien explicó a EL ARGENTINO que la situación “es complicada porque la gente se enoja” ante la ausencia de este combustible.

“Yo en este momento no tengo garrafas ni de 10 ni de 15 kilos y como mi local está ubicado en el centro tengo mucha demanda, hay vecinos que vienen en bicicleta hasta acá” señaló y recalcó que “este año hay menos entrega que el año pasado. Antes me entregaban todos los días 100 garrafas y ahora el número bajó a unas treinta o cuarenta por día”.

La menor cantidad de unidades que entregan no es el único problema que enfrentan los vendedores de gas licuado envasado sino que además existen algunas demoras en las entregas que no siempre son diarias.

“Hay días que no nos entregan y la gente se enoja con nosotros. Es una situación muy difícil para nosotros”, se lamentó Elsa.

Situación similar fue la dada a conocer por la responsable de Piagio Gas, quienes tampoco contaban con garrafas de ningún peso hasta ayer a la tarde.

Sobre la periodicidad de las entregas, la consultada respondió: “A veces son diarias pero muchas veces sucede que hay mucha demanda y poca entrega, como sucedió estos días”.

“La verdad es que es muy triste lo que pasa, porque uno se compromete con sus clientes. Muchos de ellos son humildes y los conocemos desde hace mucho años y realmente nos da pena cuando no viene el repartidor y vos sabes que la gente necesita la garrafa para cocinarle a su familia”, concluyó la responsable de un comercio local.

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