Las primeras lluvias de noviembre resultaron en principio altamente beneficiosas para los productores agrícolas del partido de Tres Arroyos.
Si bien la estadística indica que se trata de un mes de buenos registros pluviales, la falta de agua en los precedentes generaba incertidumbre.
Marta Borda, profesional de la Chacra Experimental de Barrow, señaló como otro factor importante la humedad que aportan las precipitaciones: " el hecho de que esto ocurra aleja el fantasma de heladas en períodos de fijación de rendimiento de los cultivos, que sería crítico”.
Por su parte, Luis Di Rocco, gerente del Centro de Acopiadores de Cereales, resaltó que "las lluvias llegaron en el momento justo, como para que los cultivos puedan evolucionar, lo que repercutirá en una buena cosecha ".
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