En la audiencia pública que se llevó a cabo ayer para redefinir los montos de incremento del valor de la distribución de la energía por parte de las instituciones y el Gobierno, se cuestionó duramente la calidad del servicio por el aumento de la demanda.
En la asamblea salieron a relucir aspectos que son críticos y que tienen que ver, por un lado, con la quita de subsidios a los usuarios de la energía por parte de Presidencia de la Nación. Y, por el otro, cómo se mantendrá la estructura del programa PREMER, que aporta energía fotovoltaica a los puestos de la zona de 25 de Mayo y Caucete.
De todos modos, el grueso de la discusión pasó cuando la empresa distribuidora Energía San Juan marcó su pretención de un incremento superior al 6 por ciento. “No es que las cosas no hayan incrementado de costo”, dijo Dora Correa de Conciencia, sino que “la empresa no tuvo en cuenta el crecimiento de la provincia y con ello el incremento en la demanda de energía”.
En general, los participantes de la asamblea remarcaron que las inversiones previstas para el quinquenio tienen un buen nivel de marcha, pero como no se tuvo en cuenta el nivel de crecimiento de la provincia “se afectó la calidad del servicio. De hecho hubo un colapso en los meses de enero y febrero, con cortes muy superiores a los previstos con graves inconvenientes para los consumidores”.
De hecho, hoy existe una suerte de cuello de botella, en el que la empresa sostiene que viene trabajando de acuerdo a la norma o la planificación preexistente, pero en realidad estos requisitos han sido superados en el tiempo con una demanda varias veces superior. Esto ha sido ocasionado por la permanente construcción de barrios y el crecimiento del sector productivo.
“Es algo que se tiene que rever para tener una mejor prestación del servicio en el verano y durante los días fríos que se producirán en el invierno”, explicó Tobares, en representación de la Confederación General del Trabajo (CGT).
En representación de Luz y Fuerza, Eduardo Rojas explicó que desde el consejo de acompañamiento estuvieron en la reunión, pero aprovechó el momento para decir que “es la única empresa que no consiguió arreglar lo salarial con sus trabajadores. Nos dijeron que no tienen con qué”.
Dos boletas y un solo fin
Tal cual se adelantó en el día de ayer, una vez detectados los usuarios que puedan hacer frente al servicio de energía sin los subsidios respectivos, se enviarán dos boletas, una con subsidio y la otra sin el subsidio. Si el usuario opta por mantener el esquema de subsidios deberá llevar la declaración jurada por la que indica que no puede hacer frente al costo. De todos modos, los participantes de la audiencia no estaban muy conformes con lo que se conoce hasta el momento. Por ello pidieron transparentar y publicitar más detalles en torno a los procedimientos de quita de subsidios.
¿Y ahora, quién paga?
Por propuesta del Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE), se impulsó a que la Distribuidora Eléctrica de Caucete Sociedad Anónima (DECSA) sea la que administre el mantenimiento de los paneles de energía fotovoltaica con los que se alimentan de energía más de 150 puestos en la zona de 25 de Mayo y Caucete. “Esto está perfecto, pero el problema es que no está muy claro quién es el que hará frente al pago del mantenimiento. DECSA hará el trabajo técnico, pero tememos que el costo de esto caiga sobre los usuarios”, remarcó el gerente de la Cámara de Bodegueros de San Juan, Horacio Ripalta.
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