Luego de que un juez dictó una medida cautelar que ordena al municipio no ejecutar la norma que habilita la construcción en altura, otro magistrado citó a la partes para que se expidan al respecto.
La lucha de los vecinos de Candioti Sur para evitar que se construyan edificios en altura en la zona continúa a paso firme. A mediados de marzo, el juez a cargo de la causa por ellos iniciada dictó una medida cautelar que ordenó a la Municipalidad abstenerse de poner en ejecución la ordenanza que habilita construir un edificio sobre calle Güemes, y dejar sin efecto cualquier autorización o permiso que hubiera podido ser acordado al respecto, medida que fue apelada inmediatamente por el municipio. El tanto, otro juez dictó una medida pre cautelar por una construcción ubicada en calle Ituzaingó 1.142.
El primer magistrado aún tiene que expedirse sobre la apelación del municipio, mientras que el segundo convocó a las partes a una audiencia pública para interiorizarse sobre el conflicto. Del encuentro participaron vecinos, representantes del Colegio de Arquitectos de Santa Fe, abogados de los inversores y representantes de la Municipalidad.
En este sentido, el apoderado de ambas acciones legales, abogado Juan Caro explicó que ahora el juez que escuchó cada una de las posturas debe expedirse sobre el tema.
Mientras tanto, los vecinos trabajan en un proyecto para modificar la ordenanza que habilita la construcción en altura en la zona. “Queremos aprovechar todas las instancias para poder solucionar el problema.
Nuestra intención es seguir siendo un barrio donde la gente salga y se vea la cara como sucede desde hace muchísimos años”, dijo uno de los vecinos consultados por Diario UNO.
Enojo e indignación
Pese a la postura de los jueces que entienden en las causas, el propio secretario de Planeamiento del municipio, Eduardo Navarro, dijo en una nota periodística que “no hay marcha atrás ( con los topes fijados)” y esgrimió una serie de argumentos que enojó a los vecinos y que ellos mismos se encargaron de refutar.
En la nota mencionada, el funcionario destacó que “al desarrollar el plan, todas las acciones fueron discutidas y consensuadas, hubo acuerdos y se hicieron modificaciones…”.
En este sentido los vecinos respondieron: “No es cierto que hubo acuerdos, ni tampoco nos convocaron para discutir estos temas. La realidad de los hechos es que, cuando una inmobiliaria de Santa Fe hace una publicidad de una posible torre de 22 pisos en calle Güemes 3.148, nos reunimos y protestamos públicamente dicho emprendimiento ya que carece de toda lógica urbanística”.
Otro de los argumentos de Navarro fue que “la norma anterior permitía edificios en el 100 por ciento de las parcelas de Candioti y con el nuevo Reglamento cancelamos esa posibilidad en el 63 por ciento de las parcelas (…) En Candioti Sur hay 2.600 parcelas, sin contar la cervecería, Assa y el predio de la EPE. En el 63 por ciento de ellas, la altura máxima permitida es de nueve metros (planta baja y dos niveles)”. Y añadió: “No es cierto lo que dicen los vecinos de que están haciendo edificios por todos lados yo creo que están mal asesorados”.
Sobre este punto, los residentes del barrio explicaron que “la afectación por edificios de hasta 10 pisos es masiva. Más del 70 por ciento de las parcelas están afectadas directamente por los «corredores viales» y el resto se afecta indirectamente ya que son parcelas a menos de 100 metros de dichas posibles edificaciones. No es cierto que dijimos que están haciendo edificios por todos lados, nos preocupa Güemes 3.148 en particular, y el barrio en general. No estamos mal asesorados, es más, no estamos asesorados. Simplemente y como lo demostramos en reclamos anteriores, nos une el derecho del ciudadano común en defensa de la identidad de nuestro barrio”.
En otro tramo de sus declaraciones, Navarro señaló que “se respetó la idiosincrasia del barrio pero la ciudad es un sistema vivo y no se puede congelar arbitrariamente para preservarla”. Los vecinos negaron rotundamente que se haya respectado la fisonomía del lugar. “Aquí siempre hubo una escala de viviendas bajas, de mucha riqueza arquitectónica y de baja densidad poblacional.
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