El trágico accidente ocurrió alrededor de las 22.30 en el tramo comprendido entre los kilómetros 8 y 9 en la zona de La Legua. Habrían participado un auto y un colectivo. Anoche la Policía trataba de identificar a la víctima.
La escena era dantesca. El cuerpo sin vida de una persona yacía sobre el pavimento. Los policías al llegar a aquel sitio, alrededor de las 22.30, donde había ocurrido el fatal accidente se encontraron con un cadáver que a simple vista no podían reconocer. Les costaba saber si se trataba de una mujer o de un hombre, pues su cabeza había quedado totalmente destrozada. A tal punto que la masa encefálica estaba esparcida al igual que los pedazos del hueso del cráneo. Luego en una inspección preliminar y más minuciosa confirmaron que se trataba de una mujer, que según estimaron tendría entre 40 y 50 años de edad.
Las fuentes policiales dijeron que podía ser una mujer que sufre esquizofrenia y que deambulaba por la zona, pero no quisieron arriesgar su identidad.
Sobre cómo ocurrió aquella violenta muerte, las fuentes consultadas señalaron que, aparentemente, un Fiat Uno pudo embestirla provocando que la mujer cayera fuertemente. Después, un colectivo de línea, que iba en dirección hacia la Capital, habría intentado esquivar el bulto y para ello el chofer habría realizado una maniobra abriéndose hacia el centro de la ruta. No se sabía si fue éste el vehículo que paso por encima de la cabeza de la víctima o no.
Se cree que un motociclista, al que la Policía identificó como Cristian Daniel Larrea (26), que transitaba detrás del ómnibus, intentó también esquivar aquel bulto, que en medio de la oscuridad nadie sabía que era el cuerpo de una persona y como consecuencia cayó de su rodado sufriendo politraumatismos. Larrea fue rápidamente hospitalizado. Los efectivos de la Seccional Quinta de Santa Lucía junto al jefe de la Regional Este, Crio. Julio Vázquez, y el Crio. de la Seccional Novena, Jorge Sánchez, iniciaron la búsqueda del automóvil y del colectivo que participaron en el mortal accidente vial. En cuestión de minutos y por el aporte de un testigo que tomó la chapa patente, se ubicó al Fiat Uno en una vivienda de Las Chacritas. También se localizó el ómnibus. Al cierre de la edición aún se desconocía la verdadera identidad de la fallecida.
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