El conductor de un automóvil se resistió a un procedimiento de tránsito.
PUERTAS ABIERTAS. EL CITROËN ESTÁ IDENTIFICADO CON LA CHAPA PATENTE DMS-855.
La persecución fue digna de un guión cinematográfico. Autos rotos, personas lastimadas y mucha adrenalina. El escenario fue media ciudad de Corrientes y el protagonista principal el conductor de un automóvil que terminó detenido después de resistirse a un procedimiento de tránsito, escapar y hasta chocar a un patrullero con el cual dos policías le cerraron el paso.
Como consecuencia del incidente, tres inspectores de tránsito municipal debieron ser asistidos en una clínica privada por diversos golpes. Mientras que ambos efectivos de la Policía no evidenciaron lesiones, informaron fuentes oficiales.
Lo que de milagro no fue tragedia comenzó a las 8:40 en avenida Costanera Juan Pablo II, cerca de un local bailable. De allí salió un hombre en una motocicleta que se negó a frenar ante un grupo de agentes de control vial, a quienes habría intentado embestir.
Tales inspectores irradiaron la alerta a sus compañeros ubicados en la Costanera General San Martín. Así se produjo un segundo intento por hacer detener la marcha del motociclista casi frente a la residencia oficial del Gobernador. Pero tampoco pudieron lograrlo. Otra vez pasó entre medio de los efectivos.
Seguido por personal de tránsito el ocupante de la moto de alta cilindrada circuló hacia el centro por distintas calles hasta llegar a un domicilio cercano a la esquina de Paraguay y 9 de Julio.
Cuando los inspectores estaban afuera de la casa salió la misma persona, esta vez manejando un automóvil Citroën Xsara blanco, de vidrios polarizados.
Al encontrarse con los agentes frenó, discutió con ellos y volvió a negarse al procedimiento. Fue cuando hizo marcha atrás, derribó dos motos y al acelerar hacia adelante arrolló a tres hombres. “Los heridos son los inspectores Juan García, Ricardo Miño y Félix Pérez”, dijo a época Jorge Saipe, jefe de la Dirección de Tránsito.
La situación generó el pedido de colaboración a la Policía provincial. Entonces empezó a desarrollarse la persecución “de película”. Un patrullero ubicó al auto del enajenado conductor en el centro, lo siguió por distintos barrios (Centro, Libertad, Santa Rosa, Berón de Astrada y el Belgrano) mientras otros móviles iban sumándose al “operativo tipo cerrojo” a lo largo de 15 minutos.
Luego de múltiples rodeos, de cruzar peligrosamente por las esquinas y avenidas dieron algunas vueltas cerca del Club Juventus y el Tennis Club hasta que una patrulla se topó de frente con el Citroën en Colombia y Gobernador Gómez (continuación de San Martín).
Lejos de frenar el automovilista pretendió volver a escapar. Pero esa última acción derivó en el choque al interno 618 de la fuerza de seguridad, que terminó con la parte delantera destruida. Recién entonces los policías lograron detener al enfurecido conductor y secuestrar su vehículo.
La información recabada por este diario señala que el automovilista se opuso al test de alcoholemia.
El hombre (cuya identidad no trascendió) fue imputado por infracción a diversas normas de seguridad vial; atentado, resistencia a la autoridad y daños a bienes del estado público. Además, desde el municipio adelantaron que iniciarán una querella penal por las lesiones provocadas hacia sus empleados.
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