Varias empresas del sector aseguran que a partir de esta semana se vieron obligadas a costear los vuelcos. Desde el gobierno guardan silencio, aunque extraoficialmente reconocen que existen inconvenientes con los pagos.
De acuerdo a lo expresado por empresarios del sector, la Municipalidad no desembolsó los fondos para costear las descargas en Campo de Mayo, tal lo comprometido por la intendenta Graciela Rosso en un decreto firmado el mes pasado.
Ante eso, esta semana las erogaciones la debieron cubrir las propias empresas, según la información acercada a este medio por propietarios de firmas de camiones atmosféricos. En Campo de Mayo, los valores para un tanque chico ascienden a los 140 pesos, mientras que para los rodados grandes esa cifra llega a los 170 pesos.
El viernes pasado, cuando los empresarios detectaron el incumplimiento en el pago comprometido por el gobierno, las autoridades gubernamentales les aseguraron, a través de charlas informales, que el inconveniente se destrabaría el lunes. Sin embargo, en el trascurso de ese día desde la Dirección de Medio Ambiente informaron a los dueños de las firmas de tanques atmosféricos que de manera provisoria el pago por vuelcos correrá a cuenta de las empresas.
De cualquier manera, al cierre de esta edición la Dirección de Prensa aún no había respondido la solicitud efectuada por EL CIVISMO con el propósito de ratificar o rectificar la información vertida por los empresarios. Hasta el momento, las empresas decidieron mantener las tarifas del servicio, aunque en algunos casos no descartan un encarecimiento en caso de mantenerse la situación denunciada.
DENUNCIAS
La información publicada en la página web de este bisemanario generó comentarios de varios lectores denunciando vuelcos clandestinos en distintos barrios de la ciudad por parte de algunas empresas de atmosféricos.
En tal sentido, el jueves vecinos del barrio Lanusse se acercaron a este medio para contar que en las últimas semanas detectaron la presencia de un camión de la empresa “La Estrella” arrojando sus líquidos en la red cloacal a través de un domicilio particular ubicado en la calle Patricios al 2900.
Según ese relato, el último incidente se registró el domingo pasado, cerca de las 8 de la mañana. En esa oportunidad, una vecina logró fotografiar la presencia del rodado.
Sin embargo, la propietaria de la empresa aseguró que “me llamó la dueña de la casa para que le destape la cloaca porque se le había tapado una cámara”.
“Como están las cosas no podés hacer macanas en ningún lado. Fue la primera vez que me llamó esa mujer, desesperada porque no había nadie que vaya a destaparle el caño de la cloaca”, se defendió la empresaria.

Comentá la nota