ATILIO PIGNONI: "No hay animosidad del Gobierno hacia Rafaela, pero sí al revés"

No se puede negar que Atilio Pignoni es un hombre apasionado. Esto se nota apenas uno cruza algunas palabras con él. Su apariencia dice todo lo contrario: camisa, lentes y maletín de un oficinista. El objeto de su pasión es, sin dudas, la política.
Sus primeros pasos los dio en el '76 ó '77, en su época de estudiante del Instituto Superior del Profesorado, en donde conoció a personajes como Mario Verdú, Luis Peretti, o Eduardo Ricotti, de quien tiene un grato recuerdo por la campaña a intendente que encabezara en 1983: "a pesar de que Eduardo no tuvo la posibilidad concreta de ganar, hizo todo el esfuerzo necesario. Esto a uno lo marca en la acción".

Reconoce que la tragedia forma parte del ADN del partido -el suicidio de Lisandro de la Torre, la muerte de Mutis, a nivel local, el accidente del '73, o la desaparición de Mario Verdú-. "Pero no es eso lo que lo hace trascender: es la acción de los hombres y muchos han vivido mucho tiempo", replica.

No coincide con la necesidad de una renovación de nombres en la política: "ojalá que el buen funcionario se quede mucho tiempo. Acá hay una idea de que hay que renovar. Pero hacerlo porque sí no tiene sentido. Hay que renovar lo malo y mantener lo bueno. Luis (Peretti) no fue un escollo para que otra gente crezca en el PDP".

Si bien destaca el nivel electoral de su actual compañero de banca, reconoce que el hecho de no ganar elecciones, hace que cueste cada día más mantener las estructuras partidarias. Esto no sólo en Rafaela, sino en toda la Provincia.

-¿Molesta que haya funcionarios (Edelmiro Fassi, Daniel Ricotti, antes Norma Albrecht, etc) que hayan pasado por las filas?

-Cualquier persona del partido puede ocupar un cargo dentro de una estructura de otro partido. Para ello, debe haber un pedido y una aceptación. En estos casos, no hubo tal hecho. Duele, porque quienes hemos pasado por el partido, sabemos lo que cuesta mantenerlo. Y ver que algunos han actuado de manera desleal, duele. Por otra parte, enorgullece saber que hemos formado gente que es capturada por otros partidos porque es buena.

No lo quiere decir, pero la llaga es por Fassi. "Las actitudes personales siempre duelen. Un amigo a quien le ha tenido confianza, que le ha dispensado cariño, cuando tiene actitudes que no responden a esta situación, a uno le duele. Esto pasa en todos los órdenes de la vida, no sólo en la política", responde.

-¿Te sentís el defensor del Gobierno de Binner en el Concejo?

-No creo que lo sea. Simplemente, a veces, aclarar posiciones y temas ante un oficialismo que pega duro y que a veces se extralimita, hay que tratar de balancear la cuestión. No soy defensor de nadie. Me reconozco parte del Gobierno del Frente Progresista, el cual integra el PDP.

Binner no es de mi partido, pero es quien lidera el Frente. Por ahí, aclarar los temas es nuestra responsabilidad, nuestra obligación.

En Rafaela hay una cuestión particular, porque hay una animosidad hacia el Gobierno provincial muy fuerte. No hay animosidad del Gobierno provincial hacia Rafaela, pero sí al revés.

Para Pignoni, "la acción del Gobierno provincial no discrimina a Rafaela, sino que mira a toda la Provincia. Que los rafaelinos reclamemos o que merezcamos determinadas cuestiones, forma parte de la acción política. Pero esta debe tener veracidad, respeto, altura. No podemos estar embarrando la cancha permanentemente. Me parece que hay que ser más respetuosos, más inteligentes".

Cuando se le pregunta sobre educación, suspira antes de responder:

"hubo una gran expectativa en lo educativo con este Gobierno. Cuando no se cumple, genera una desazón. Creo que pasó esto".

Comentá la nota