El aterrazamiento del Chenque se basa en estudios de la Universidad

El aterrazamiento del Chenque se basa en estudios de la Universidad
El reciente llamado a licitación por parte de Vialidad Nacional, para estabilizar la ladera sur del cerro, se sustenta técnicamente en un trabajo encarado por la cátedra de Geología Aplicada, de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.

La urbanización de Comodoro Rivadavia se ha desarrollado sobre la zona costera de su ejido, avanzando hacia el oeste por los cañadones limitados por los faldeos de los cerros. De ese modo, se aprecia un fuerte condicionamiento de los factores físicos en general y geomorfológicos en particular, en el desarrollo de la urbanización.

La cátedra de Geología Aplicada, de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco desarrolló los estudios que se plasmaron en informes y publicaciones sobre las soluciones para evitar deslizamientos del cerro Chenque. El licenciado Néstor Hirtz realizó los primeros estudios sobre esta problemática a inicios de los 80 que tratan sobre la estabilización de la ladera este (ruta Nacional 3) del cerro Chenque. Posteriormente, en los años 2004/2005 begin_of_the_skype_highlighting 2004/2005 end_of_the_skype_highlighting, se confeccionaron a requerimiento del municipio los estudios de estabilidad del faldeo sur del cerro Chenque sobre calle Sarmiento, desde el sector denominado Rincón del Diablo-Balcón del Paraíso (avenida Alsina) hasta la ruta 3.

Finalmente, en 2007 se completaron los estudios de detalle del Proyecto de Estabilidad de Taludes del Faldeo Sur, a cargo de las empresas IATASA, UGASA y la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco a través de la mencionada cátedra. El reciente llamado a licitación por parte de Vialidad Nacional, para estabilizar la ladera sur del Chenque, se sustenta técnicamente en el trabajo realizado por la Universidad.

ATERRAZAMIENTO DEL FALDEO

Al concretarse esta obra se consolidará una importante etapa del proyecto sobre el faldeo sur del cerro Chenque que comprende el aterrazamiento para liberar de peso en los sectores críticos donde habría riesgos potenciales de deslizamiento.

El objetivo, comentó Hirtz, es cambiar el perfil natural de la mitad inferior del faldeo del cerro rectificando su actual topografía mediante extracción de terreno en forma de escalones, con una pendiente más estable, del orden de los 28 a 29 grados. La protección de los escalones con un manto de gravas y un sistema de zanjas de drenaje evitará la erosión y encausará las corrientes de aguas que se generan con las lluvias.

El aterrazamiento se va a realizar según sectores de riesgo, fundamentalmente atendiendo a la pendiente. Los sectores a intervenir son aquellas salientes que tienen más relieve topográfico y que presentan estructuralmente mayores posibilidades de inestabilidad siendo un sitio de riesgo para la urbanización que se encuentra al pie del faldeo sur.

Según explicó Hirtz, “los trabajos variarán de acuerdo a la situación geológica del cerro. Los sectores más críticos se ubican en los tramos de faldeo sobre la calle Sarmiento en su intersección con las calles Mitre, Francia, Belgrano, Chacabuco y en los sectores del escalonamiento y deslizamiento, próximos a ruta 3.”

La realización de la obra está condicionada por factores climáticos y operativos.

El avance de obra, explicó Hirtz depende de la intensidad con la que se planifique, sobre lo cual ya existen algunas precisiones. La primera parte será una etapa de mucha extracción y transporte de material.

Dependiendo del avance de obra se puede decir que en un año o un poco más se podría desarrollar el aterrazado del Chenque. Existen asimismo obras complementarias de estabilización en sitios específicos.

La cara sur del Chenque proveería de un millón doscientos mil metros cúbicos de material. Si bien el proyecto no evaluó lugares para depositar este volumen de tierra, se estudian sectores que se consideran favorables por la corta distancia y por la posibilidad de aprovechar ese relleno para generar nuevos espacios urbanísticos.

Alguna de las alternativas, detalló Hirtz, podría ser ubicar parte del material en el pie este del cerro, en la restinga sur y en un volumen de menor magnitud en el Infiernillo. Este aspecto debe ser definido por los responsables de su planificación.

“Los trabajos no afectarían el camino del Centenario ya que las máquinas realizarán los escalones desde este camino hacia abajo, hasta llegar a la calle Sarmiento”, destacó Hirtz.

La ladera alta se encuentra estabilizada e incluso tiene vegetación autóctona. El mayor ajuste se realiza desde los 120 metros hacia el nivel de dicha calle.

“Nuestro compromiso desde la geología aplicada como desde la ingeniería de obra es garantizar que el cerro no se mueva al menos por 50 años y cuando estamos hablando de deslizamientos en macizos rocosos debería ser superior a los 100 años”, dimensionó Hirtz. Para ello se requieren medidas de controles y mantenimiento de la obra.

Luego de realizados los escalones el proyecto prevé protecciones con mantos de gravas y revegetación en las zonas intervenidas a fin de evitar la voladura de material y canalización del drenaje del agua de lluvia mediante un sistema de cunetas de hormigón.

Una historia de deslizamientos

Sobre el frente este del cerro Chenque se han producido reactivaciones periódicas del deslizamiento principal, documentadas desde las primeras décadas del siglo XX.

En febrero de 1995 se experimentó un movimiento de gran magnitud (más de 100.000 m3) que involucró el material ya deslizado por debajo de la ruta Nacional 3 y amplió su desarrollo hacia el faldeo alto, incorporando un importante volumen de roca “in situ”.

Inmediatamente al sur del anterior se encuentra un deslizamiento de menor magnitud, que cubrió en su movimiento inicial una vía de la ruta 3, la cuneta y la alcantarilla. Ha sufrido pulsos en marzo de 1999, agosto de 2000 y continúa desplazando su masa hacia la ruta.

En el faldeo sur, sobre calle Sarmiento, en proximidad a la ruta 3 se han desarrollado pulsos de reactivación de movimientos sobre el lóbulo de un antiguo deslizamiento ya existente a principios de siglo. En 1993, se produjeron levantamientos y desplazamientos localizados en la carpeta asfáltica, cordón cuneta y veredas de calle Sarmiento, entre calles 9 de Julio y Pellegrini.

“Sobre la base de los movimientos producidos durante este corto período de alrededor de 15 años, puede aseverarse que se ha desarrollado una altísima frecuencia de deslizamientos (la mayoría de ellos bajo la modalidad de reactivación de movimientos rotacionales previos) permitiendo categorizar el área como de “elevado riesgo geológico”, analiza el geólogo Néstor Hirtz.

Este diagnóstico se obtiene por el carácter convergente de la peligrosidad natural (movimientos de gran magnitud, rápidos y de difícil predicción temporal) con la alta sensibilidad debida a la infraestructura y actividad socioeconómica en riesgo, tal es el sector urbanizado próximo a calle Sarmiento.

PORQUE SE DESLIZA

Los deslizamientos se producen debido a que la resistencia del material no es suficiente para soportar su propio peso. Ello está en relación directa con la pendiente, ya que una roca débil soporta solo pendientes bajas mientras que rocas resistentes son estables, incluso con pendientes verticales.

Para alcanzar una situación estable, es necesario, entonces, tener pendientes acordes con la resistencia mecánica del macizo rocoso que, en general, es baja. Por otra parte, se deben eliminar o reducir los restantes factores desestabilizadores.

Entre dichos factores se destacan la pérdida de resistencia de la roca, el desequilibrio geométrico, y el efecto del agua en su escurrimiento superficial, infiltración y saturación del terreno.

En los casos descriptos, la alteración geométrica, principalmente por eliminación de material en la base que constituye la cuña resistente al pie del talud provoca el efecto más negativo.

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