El ataque se produjo en la sede de Alem al 3300 e incluyó destrozos en las instalaciones, incendio de puertas y paredes y pintadas de sus fachadas con consignas insultantes. Testigos señalan que unas 70 personas relacionadas con el Sindicato Marítimo de Pescadores participaron del agravio.
El ataque incluyó un incendio que tiznó puertas y paredes, supuso el destrozo de las instalaciones y la pintada de su fachada con consignas insultantes.
Los bomberos y la policía llegaron, pero recién después de que los manifestantes se retirarán y emprendieran camino quien sabe dónde. No fue posible, por ende, la identificación de los responsables.
Al momento del agravio, según informaron los empresarios, no había gente dentro de la institución: su presidente, Darío Sócrate, deambulaba por el centro y la secretaria, por estricta orden del referente de la Cámara de Armadores, se había mandado a mudar.
El ataque devino a una audiencia ministerial que nunca fue y que este martes a la mañana postergó nuevamente el acuerdo salarial que argumenta el paro que desde el viernes 11 y por tiempo indeterminado sostienen los pescadores del Simape frente a las terminales portuarias.
Aunque la noticia, que destiñó intolerancia y desidia, dejó estupefacto a más de uno, no sorprendió por completo al delegado regional del Ministerio de Trabajo de Nación, que mantuvo una escueta reunión con la dirigencia del Simape.
A ese encuentro de medicación, los empresarios no asistieron: mandaron una carta explicando los motivos por los cuales no se sentarían a la mesa con los marineros.
Ángel Ratto escuchó y luego confirmó, que una fracción de los pescadores que se manifestaban en la puerta de la delegación, y que con el encendido de gomas provocaron la rajadura de los vidrios de la dependencia, tenía pensado dirigirse hasta la Cámara de Armadores.
La idea, en un primer momento, era sólo concentrar y quejarse frente a la sede que lidera Sócrate. “Jamás pensé que cometerían semejante hecho”, expresó Ratto a horas del atentado.
Tras constatar el incendio y escrache sobre la sede, El Atlántico se contactó de inmediato en las primeras horas de la tarde de este martes con el secretario general del Simape, Juan Domingo Novero. “Qué, qué pasó” preguntaba una y otra vez el dirigente, sin escuchar ni responder. Luego de explicarle, contestó: “No sé nada, yo recién salgo de la audiencia en el Ministerio y me estoy enterando por ustedes”.

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