El fiscal Mauricio Navarro Foresi está detrás de varias pistas que podrían conducirlo a determinar quienes ocasionaron los daños materiales en la casa de Pablo Pinella, en la madrugada del martes, cuando una bomba molotov estalló en el garaje del docente, y las pintadas en el frente de la vivienda de Olga Ponce de León, también dirigente de “Docentes Unidos de Catamarca”.
Eran las dos de madrugada cuando Pablo Pinella, referente de los “Docentes Unidos”, fue alertado sobre un vandálico hecho perpetrado en su domicilio.
El docente se encontraba haciendo pegatinas de convocatoria a la marcha de este miércoles cuando uno de sus padres le avisó. “Parece que han puesto una bomba o algo así. Estamos bien pero asustados”, habría dicho su septuagenario padre, que al momento del hecho estaba descansando con su esposa, también de la misma edad.
En este contexto, Pinella expresó que “el miedo es latente. En democracia no se puede vivir con miedo y no queremos que esto le pase a más docentes”, recalcó el docente tras comentar que en la tarde del martes mantuvo una comunicación con gente de La Cámpora en Catamarca, quienes le afirmaron no pertenecer a la Juventud Peronista.
Luego de que la denuncia fuera radicada en la Unidad Judicial Nº6, el docente reclamó “abandono porque no se hizo presente la policía. Hay testigos que vieron a la 1 de la madrugada al auto VW Polo gris con vidrios polarizados estacionado a una cuadra de mi casa y no nos dejaron incorporar testigos”, reclamó Pinella. También lamentó la ausencia y falta de solidaridad de funcionarios de gobierno ante el atentado reflejando que “el que calla otorga”, dijo Pinella.
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