La guardia y los consultorios de Clínica Médica y Pediatría vieron su capacidad saturada por la demanda. Los más afectados fueron niños y adultos mayores. Hubo 28 pacientes internados al final del día, entre ellos un piloto francés del Rally que sufrió hipertermia aguda
Si bien el intenso calor que tuvimos que soportar no fue el factor preponderante para los pedidos de atención médica en el hospital referencial del sur mendocino, si fue el más alto entre las demás patologías por lo que consultó la gente. La guardia de urgencias del nosocomio regional atendió 220 consultas, la mayoría en los consultorios de Pediatría y Clínica Médica, y en menor medida Cirugía.
Consultado el director del hospital, doctor Armando Dauverne, sobre esta situación, señaló que "se tomaron todas las medidas de prevención y los servicios respondieron muy bien. El sólo hecho de atender más de 200 consultas es algo atípico aunque estas cifras a veces se emparejan con otros días, especialmente los días sábados por la tarde o domingos, cuando no funcionan los consultorios externos. De esas 220 consultas, la mayoría de los pacientes fueron personas adultas que pasaron por el consultorio de Clínica Médica y también niños, especialmente menores de cuatro años".
Acerca de las medidas de prevención por la ola de calor, el profesional señaló que "a esos chicos, hay que agregar las personas adultas, especialmente ancianos y quienes tienen enfermedades crónicas o que toman medicación y quienes hacen esfuerzos al aire libre ya sea por trabajo o por deporte. Dentro de esas medidas preventivas o consejos para combatir el calor, hay que beber frecuentemente agua sin esperar a tener sed y asegurarse que niños y ancianos también lo hagan. No hay que abusar de los líquidos que contengan cafeína o grandes cantidades de azúcar, evitar el alcohol, hacer comidas ligeras que ayudan a recomponer las sales perdidas por la traspiración, como ensaladas, frutas y verduras. Hay que protegerse de exponerse al sol, sobre todo en las horas centrales del día, cubrirse la cabeza y cuidar la piel".
Agregó finalmente que "Hay que proteger y prestar especial atención a bebés, niños pequeños, ancianos y personas con enfermedades mentales o físicas que pueden agravarse con el calor y la deshidratación, como por ejemplo pacientes con trastornos cardíacos"
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