Murieron tres niños y un rabino en Toulouse. Elevan el alerta antiterrorista
El ataque perpetrado ayer en un colegio judío en el sur de Francia, en el que murieron tres niños y el padre de dos de ellos, conmocionó al país y empañó la campaña electoral el mismo día en que se anunciaba el nombre de los diez candidatos que concurrirán a la primera vuelta de los comicios presidenciales.
Eran las 8 de la mañana en Toulouse cuando un motorista arribó al colegio Ozar Hatorah, según explicó el fiscal Michel Valet, y abrió fuego “contra todo lo que tenía por delante”, tras lo cual se dio a la fuga en el mismo vehículo.
Las víctimas fatales resultaron el rabino Aharon Ghetz , sus hijos Arye y Gabriel, de 6 y 3 años, y la hija del director de la escuela, Miriam Monsenego, de 8.
Posteriormente se supo que una de las dos armas utilizadas por el asesino, de calibre 11,43, es la misma que mató el pasado día 11 a un militar, también en Toulouse, y cuatro días después a otros dos en la vecina ciudad de Montauban. Los ataques se dieron en condiciones similares, también perpetrados por un motorista que tampoco se quitó el casco para disparar.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, elevó al máximo el nivel del plan antiterrorista en la región de Toulouse. Además, el jefe del Estado indicó que se desplegaron “absolutamente todos los medios disponibles” para capturar a la persona responsable, cuyo “acto odioso no puede quedar impune”.
La noticia de los disparos contra el rabino causó gran conmoción en Israel, máxime porque se produjeron tras el atentado realizado contra la sinagoga de Milán y luego de una serie de ataques antisemitas en Tailandia, la India, Georgia y Azerbaiján.
Desde hace algunas semanas, los servicios secretos israelíes lanzan advertencias sobre la necesidad de reforzar la seguridad de “objetivos israelíes y judíos” en distintos países.
Las autoridades israelíes se mantuvieron ayer cautas a la hora de hacer declaraciones y coincidieron en que, a primera vista, “el atentado de Toulouse parece ser un eslabón de la cadena de ataques antisemitas” que tuvieron lugar últimamente en distintos países.
La fiscalía de París, haciendo valer sus competencias en materia antiterrorista, se hizo cargo de la investigación por asesinato y tentativa de asesinato de los últimos tres ataques en Francia, entre los que se sospecha que existe una vinculación.
La policía francesa está investigando asimismo dos cartas de amenaza con idéntico contenido enviadas a dos sinagogas. "Ustedes son el pueblo de Satán, los espera el infierno", es el mensaje repetido en ambos casos.
Sarkozy, que en una primera intervención aludió a “la similitud” del “modus operandi” desde el colegio Ozar Hatorah –al que se desplazó a última hora de la mañana de ayer–, aseguró después desde el Palacio del Elíseo que “una misma persona” había cometido estos asesinatos.
Al lugar del drama también acudieron el ministro francés del Interior, Claude Guéant, y el candidato socialista a las elecciones presidenciales, François Hollande, quien anuló todos sus actos de campaña programados para ayer y aseguró que “toda Francia” fue atacada en el tiroteo perpetrado.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu afirmó que no se puede descartar que “se trate de una acción motivada por el antisemitismo violento”.
En el extremo más derechista del arco parlamentario israelí, el diputado Yaakov Katz, del partido Unión Nacional, llamó directamente a los judíos franceses a emigrar a Israel.
“No hay futuro judío en Francia”, señaló, tras argumentar que su pueblo no puede depender de líderes como los presidentes de Francia, Nicolas Sarkozy, o los EE.UU., Barack Obama.
En París, las reacciones populares no se hicieron esperar: a la multidinaria ceremonia en una sinagoga le siguió una masiva marcha por los Campos Elíseos en reclamo de justicia.


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