Los atan con alambres y les llevan más de $60.000

Los sujetos sabían que, en la mañana, Emilio Castro había vendido una camioneta. Además, le llevaron al amigo los 20 mil pesos que le iba a prestar para comprar otra camioneta.

Por la mañana, Emilio Castro (31), de profesión comerciante, había vendido una camioneta Ford F-100 en 40.000 pesos, en una agencia de Santa Lucía. La idea era comprar una Toyota Hilux. Sobre el mediodía, llegaría a su casa, en calle Cabildo al 190 del Barrio Cabildo, en Rivadavia, un amigo que le iba a prestar otros 20 mil pesos para que pudiera entregar 60 mil pesos. En ese momento estos dos amigos, la esposa de Castro, Carla Paredes (28), y su hermano Hugo Paredes, que había bajado del emprendimiento minero Pascua-Lama, vivieron varios minutos de angustia y terror, cuando dos sujetos fuertemente armados, sorprendieron a este muchacho cuando cerraba su camioneta y, sin mediar palabras, ataron con alambres a los hombre y los tiraron al piso. Como vieron que la mujer estaba embarazada, le ataron las manos con cintas y los encerraron en el baño.

Al parecer, los delincuentes, conocedores del lugar, se dirigieron hacia una caja fuerte donde encontraron los 40 mil pesos de la venta del rodado y los 20 mil que le iba a prestar su amigo. También le llevaron la billetera con otro poco de dinero que tenía Hugo Paredes.

Además, llegaron hasta donde se encuentra el almacén que funciona bajo el nombre de Alemmy, de donde se llevaron también otra suma de dinero no precisada por las víctimas, pero que correspondía a la recaudación del negocio. Luego, los malvivientes se dieron a la fuga sin dejar ningún tipo de pista.

“Yo estaba trabajando, pero por lo que me contaron, los sujetos llegaron con cuelleras y gorros tratando de ocultar sus rostros. Los ataron con unos pedazos de alambres, no sé si lo traían ellos o lo encontraron acá, y luego los encerraron en el baño”, señaló María Castro, madre de Emilio.

“Ya no se puede vivir. La inseguridad está a la vuelta de la esquina. Tienen que hacer algo. Yo creo que esto fue una batida, como le dicen, porque sabían que mi hijo había vendido la camioneta y tenía esa plata en la casa. Aparte, parece que también siguieron al amigo de mi hijo que le iba a prestar ese dinero y esperaron que cerrara la puerta de su auto para llevarlo a los golpes adentro de la casa”, dijo María.

La denuncia fue radicada en la Seccional 23. También llegó personal policial de la División Robos y Hurtos de la Central de Policía, señalaron las fuentes.

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