A raíz de la aparición de cenizas volcánicas, que llegaron a la ciudad luego de la erupción del volcán Puyehue, el geólogo Marcelo Márquez, docente de la UNPSJB, explicó a la población que “no hay que asustarse, porque es un proceso natural”. Manifestó que el polvillo puede permanecer unas cuantas semanas en el aire y brindó recomendaciones para evitar daños en la salud y en los automóviles.
La nube de ceniza volcánica que llegó a Comodoro Rivadavia el lunes por la noche y persistió ayer “es de un tamaño muy fino y esto es normal, porque a medida que la ceniza se va alejando del centro volcánico, normalmente disminuye en su tamaño”, contó el geólogo Marcelo Márquez.
Es que a diferencia de la ceniza que se encuentra en la zona cordillerana, que tiene un tamaño de unos 3 mm, el polvo que llegó a Comodoro es impalpable. Según Márquez, “eso está provocado por la gravedad, que atrae con más fuerza las partículas grandes, mientras que acá llegan las más finas”.
“El hecho que la nube aparezca en Comodoro Rivadavia –continuó–, está provocado por los vientos en altura. En la parte alta de la atmósfera, los vientos son distintos a los de la superficie y ellos son los que controlan el movimiento de la nube de ceniza”.
Y si bien el viento proveniente del sudoeste barrió las partículas de cenizas de la ciudad, “hay que tener cuidado, porque la ceniza que está depositada en otros lugares, como en Gastre o Telsen y en la parte norte de la provincia, es muy fácilmente movilizable, y si hay viento fuerte, acorde a la dirección que tome, pueden venir nuevas caídas de cenizas”, expresó el geólogo.
COMPOSICION QUIMICA
Sílice, aluminio, hierro, potasio y sodio son algunos de los compuestos químicos que se encuentran en las partículas de cenizas que llegaron a la ciudad. “Normalmente están en estado vitrio, es decir que no traen ninguna química que sea disoluble al agua. O sea, por más que caigan al agua, la contaminación es solamente sólida. Por supuesto, no es bueno tomarlo, es mejor dejarlo decantar”, explicó Marcelo Márquez.
Al ser partículas de cenizas muy finas en estado vitrio, de borde filoso, hay que tener en cuenta algunas consideraciones en caso de entrar en contacto con una nube de polvillo.
“Si el polvo entra en los ojos, la mejor manera no es refregándoselos, sino lavarlos con agua. Si uno sale cuando hay mucha ceniza, lo mejor es usar una protección, como un par de anteojos, y si tiene que respirar esto, no le va a pasar absolutamente nada, pero tampoco es recomendable hacerlo”.
“En un primer momento -agregó el geólogo- lo mejor es tomar precauciones, evitar riesgos. Hasta que no haya ningún diagnóstico que nos confirme que no hay ningún tipo de toxicidad asociada, que es lo que estamos casi seguros, lo mejor es que el agua que uno bebe no tenga ceniza, o que sea agua mineral”.
Márquez también informó que en los casos donde la nube de polvo sea más intensa, “es recomendable poner una trama fina en la boca de entrada del filtro, para que respire aire y no partículas. De todas formas, en la Patagonia siempre hay polvo en el ambiente, por lo cual el trastorno sería menor a otros lados”.
“NO ASUSTARSE”
“Primero, no hay que asustarse, es un proceso natural y eventualmente va a pasar, no va a durar toda la vida. Segundo, esta ceniza no genera contaminación química”, advirtió Márquez.
El geólogo también expresó: “lo probable es que vayan a haber nuevas venidas de cenizas, y si el volcán sigue como debería, su intensidad debería bajar y la ceniza debería ir aplacándose, aunque la vamos a tener por bastante tiempo. La época del Hudson duró muchos meses”, expresó, en referencia al volcán de Chile que hizo erupción en 1991.
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