El Escuadrón 59 de Gendarmería Nacional comenzó a funcionar ayer formalmente con la asunción de sus flamantes jefes, el comandante principal Tirso Román Campos y el comandante Marcelo Herrera.
Una de ellas es fortalecer la lucha contra el tráfico de drogas en el vasto territorio provincial, ya que existen antecedentes e informes de inteligencia que revelan que hay caminos vecinales y lugares aptos para el descenso de pequeñas aeronaves, que son utilizados por los mercaderes de estupefacientes para trasladar o almacenar las sustancias prohibidas hacia los grandes centros urbanos y a otros países.
El contrabando de mercancías es otro de los delitos federales que les compete impedir a los gendarmes, así como también el tráfico de fauna autóctona.
Otra de las funciones que tendrá el personal del Escuadrón es ocuparse de la seguridad en las rutas nacionales que atraviesan esta provincia.
Hasta el momento, operaba el Escuadrón Vial Santiago del Estero y Pinto, que pasarán a estar bajo la órbita de las nuevas autoridades.
Poco después de jurar, Campos expresó a los periodistas: “Vamos a luchar contra el delito”, para lo cual se desplegará el personal en ciudades y parajes del interior santiagueño.

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