Asume el nuevo Concejo con una fuerte crisis interna

Anoche, a última hora, Miranda logró quedarse con la Presidencia. Pero debió resignar cargos. En el PJ, Llamosas puso una serie de exigencias para aceptar a Natali; de lo contrario, armaría su propio bloque

Hoy, cuando asuman en sus cargos, los nuevos concejales llegarán con las heridas de las peleas que han protagonizado hasta anoche hasta última hora. El trofeo a repartir eran, por supuesto, los cargos dentro del Legislativo, tanto en el oficialismo como en la oposición. Anoche, cerca de la hora límite, tanto en Río Cuarto para Todos como en el peronismo seguían las tensas negociaciones.

Por un lado, en el oficialismo fue un día frenético de reuniones, cruces de llamados, gestiones nerviosas. Anoche, después de una larga negociación, finalmente hubo acuerdo para que Claudio Miranda, actual secretario de Desarrollo Urbano, presida el Concejo. Sin embargo, antes debió enfrentar un desgastante proceso en el que quedó claro que buena parte del radicalismo rechazaba su desembarco en el segundo cargo más importante de la ciudad. Viviana Pomiglio, que también se postuló para el cargo, consiguió que Miranda hiciera concesiones: que cediera la secretaría legislativa, que a fin de año se discutan nuevamente los cargos de conducción tanto del bloque como del Concejo y que se abra el debate sobre el organigrama de empleados del Legislativo.

Si Miranda no accedía a los reclamos, los concejales que están con Pomiglio amenazaban con no votarlo en la sesión y sumar así un gesto ya público de rechazo a su conducción.

Hasta anoche, el intendente Juan Jure no había intervenido directamente en la disputa, a pesar de que el mirandismo esperó desde el primer momento que diera instrucciones en favor del secretario de Desarrollo Urbano, con quien se habría alcanzado un acuerdo previo por la presidencia.

El apuro por definir los cargos se debe a que hoy, cuando asuman las bancas en el Teatro Municipal, los concejales tendrán además que designar a las autoridades. Mañana, el presidente del cuerpo deberá tomarle el juramento al intendente.

Al cierre de esta edición, todavía seguían las discusiones para elegir los demás cargos que corresponden al oficialismo, excepto la jefatura de bloque, que quedará en manos de Martín Carranza.

En el peronismo también había riesgo de fractura. La reunión que estaba convocada en la sede del PJ de la avenida España debía comenzar a las 3 de la tarde, pero debido a la falta de acuerdo se inició con dos horas de retraso. Y cuando comenzó, el enfrentamiento entre los dos concejales que pugnaban por la jefatura se hizo evidente.

Incluso, después de dos horas de discusiones, Juan Manuel Llamosas abandonó la reunión. Antes, había señalado que aceptaba que Guillermo Natali fuera jefe del bloque, pero a cambio exigía quedarse con la mayoría de los demás cargos; no solamente con los que le corresponden al peronismo en el Concejo -la vicepresidencia segunda y la prosecretaría- sino también los cargos rentados que son usualmente designados por la oposición, como un director en el Emos y en el Edecom.

Antes de levantarse e irse, Llamosas indicó que si no aceptaban sus pretensiones quebraba el bloque; es decir, sus tres votos en la bancada no responderían a Natali sino que tomarían sus propias decisiones.

En Río Cuarto, los bloques de concejales que surgen de una elección no pueden subdividirse formalmente; es decir, los quiebres internos no pueden derivar en una multiplicidad de bancadas. Todos deben seguir formando parte del bloque por el cual llegaron al Concejo; sin embargo, puede haber una fractura de hecho, una decisión de no acatar una jefatura sino de formar un grupo que tenga independencia.

Hasta anoche seguían las negociaciones en el peronismo para buscar un acuerdo.

Comentá la nota