Al-Assad pide tiempo para ganar la guerra

Al-Assad pide tiempo para ganar la guerra
Volvió a denunciar un complot internacional

DAMASCO.- El presidente sirio, Bashar al-Assad, se mostró ayer inflexible en su voluntad de vencer a la rebelión en la devastadora guerra civil que va por el año y medio y se acerca a los 20.000 muertos, aunque admitió que el triunfo "necesita tiempo", en un reconocimiento de que sus fuerzas tienen dificultades en su cruzada por barrer a la insurgencia.

Sus declaraciones indican que el régimen se dispone a continuar la lucha contra los rebeldes en una multitud de frentes, incluidas las dos principales ciudades del país, Damasco y Aleppo, donde los focos de resistencia fueron atacados sin respiro con tropas, tanques e incursiones aéreas.

"Estamos librando una guerra regional e internacional, de modo que se necesita tiempo para ganarla", dijo Al-Assad al canal de televisión Dunya, cuyo accionista mayoritario es Rami Majluf, primo del dictador y uno de los hombres más ricos de Siria.

"Puedo resumir toda esta explicación en una oración: vamos hacia adelante. La situación es prácticamente mejor, pero todavía no se ha decidido. Esto toma tiempo'', insistió Al-Assad.

El presidente, que dice tener el apoyo de la mayoría de la población, admitió "numerosos errores" de su régimen. Pero aseguró que existía "un vínculo sólido" con el pueblo. "El destino de Siria, le digo al pueblo, está en las manos de ustedes -afirmó-. Esta amplia base del pueblo sirio protege el país."

Con tono confiado y gestos relajados, el hombre fuerte de Siria se burló de las deserciones de altos responsables políticos y militares que sacudieron a su régimen, incluida la del primer ministro, Riad Hijab, y de varios diplomáticos y generales. "Los patriotas y la gente de bien no huyen, no abandonan la patria. Finalmente esa operación es positiva, es una operación de autolimpieza del Estado, en primer lugar, y de la nación en general", declaró.

Tampoco se privó de criticar a su ex aliado y ahora enemigo el gobierno de Turquía, a cuyos miembros calificó de "ignorantes". Los funcionarios sirios citan regularmente a Turquía, junto con Arabia Saudita y Qatar, entre los principales partidarios de los rebeldes, a quienes, según dicen, suministran dinero y armas.

El canciller turco, Ahmet Davutoglu, señaló que insistirá ante el Consejo de Seguridad para que establezca un territorio seguro dentro de Siria y así proteger a miles de personas que huyen de la violencia. Turquía promueve la idea de una zona de exclusión aérea para proteger a los desplazados sirios, y la cuestión se volvió apremiante ahora que el número de refugiados supera los 80.000.

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