Al Assad amenaza con un "terremoto" en la región

En una entrevista al diario The Sunday Telegraph, el presidente sirio asegura que su país es diferente de Egipto, Túnez y Yemen, y que cualquier problema en la nación "quemará el resto" de Oriente Medio
En su primer entrevista desde que se instalara la revolución árabe en su país, hace ya siete meses, el presidente sirio ha debido contestar sobre un asunto que le viene incomodando desde el 15 de marzo: las revueltas que primero comenzaron a sucederse, con especial énfasis los viernes, para reclamar primero reformas y luego su dimisión.

"Nosotros no somos un Gobierno testarudo", dijo al diario inglés. "Seis días después [de que las protestas comenzaran] yo di inicio a las reformas. La gente era escéptica y pensaba que era opio para el pueblo, pero cuando anunciamos las reformas los problemas comenzaron a disminuir. Así es que la cambió la marea. Aquí es cuando la gente comenzó a respaldar al Gobierno".

Solamente este viernes, las fuerzas del Gobierno reprimieron a los manifestantes en su tradicional marcha de los después de los rezos tradicionales musulmanes, y mataron a 40 personas.

Según Naciones Unidas, hasta ahora han sido asesinados 3.000 civiles por las fuerzas de Al Assad en el Gobierno, incluidos 187 niños. Miles más han sido detenidos, y muchos no se sabe dónde están. El Gobierno dice que 1.200 soldados leales al Gobierno han muerto también.

Según el presidente sirio, el país necesita tiempo para implementar las reformas. "La visión tiene que ser madura. Sólo toma 15 segundos firmar una ley, pero si no encaja en tu sociedad, tendrás división... y ésta es una sociedad complicada".

Según Bashar al Assad, las manifestaciones son "una batalla entre musulmanes y panarabistas [seculares]. Para el presidente, "estamos luchando con los hermanos musulmanes desde 1950 y todavía vamos a seguir haciéndolo".

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