Por Martín DinataleSi no renuncia o pide licencia en las próximas horas a su banca de diputado, Néstor Kirchner será uno de los pocos dirigentes de la Argentina que logró el curioso récord de ocupar en simultáneo a cuatro estamentos de la política que una persona puede aspirar en toda su vida. Kirchner es diputado nacional, titular de la Unasur, jefe del Partido Justicialista (PJ) y potencial candidato presidencial para 2011.
Funcionarios empinados de la Casa Rosada deslizaron a LA NACION la conveniencia de que Kirchner renuncie en lo inmediato a su banca de diputado para atender al "mandato" que le impusieron los presidentes de la Unasur. Así lo sostiene la carta fundacional de ese organismo internacional. Es decir, que dedique el tiempo completo a trabajar por los objetivos por los que fue elegido. La necesidad de que el flamante presidente de la Unasur se dedique a full time a su labor continental fue expresada de manera tajante por los presidentes Rafael Correa (Ecuador), Lula Da Silva (Brasil) y Fernando Lugo (Paraguay) en la reunión de anteayer en Los Cardales. Pero al parecer, los pedidos de exclusividad en la Unasur que hicieron los presidentes no rindió efecto: a las pocas horas de asumir, Kirchner se sentó en su banca de diputado para votar en favor del proyecto de ley que impulsa el matrimonio gay y que la Cámara baja giró al Senado.
Hay referentes de la oposición que aseguran que Kirchner no renunciará a su banca porque necesitaría los fueros parlamentarios para protegerse ante eventuales sacudones judiciales en su contra. Pero los kirchneristas que no creen en esos presagios tampoco están seguros de que su jefe pida una licencia a la banca porque ello implicaría poner a consideración del recinto el tema y darle tribuna a la oposición para despotricar contra el ex presidente. Es decir, regalar un escándalo. Hay otros referentes de la Casa Rosada que están convencidos de que Kirchner no perdería los fueros si renunciara a su banca porque su cargo en la Unasur lo blindaría de cierta protección judicial. Esto es parte de una interpretación jurídica.
La jefatura del PJ nacional de Kirchner está atada a su proyecto electoral de 2011 que cada vez más funcionarios del Gobierno dan como un hecho certero y hasta derrochan optimismo con ello. Kirchner no dejará ese cargo porque ya renunció una vez cuando perdió las elecciones en junio del año pasado y la dirigencia peronista no aceptará tan fácilmente dos renuncias al partido en menos de un año. "Kirchner necesita de ese cargo para poder alinear a la tropa", comentan sus allegados. Además, el santacruceño no confía demasiado en Daniel Scioli, quien debería ser su sucesor en el máximo cargo del PJ. Kirchner tiene pautado hasta fines de junio una seguidilla de más de cinco actos del PJ en diferentes puntos del país. En todos los casos el objetivo siempre es el mismo: mostrarse activo, disciplinar al peronismo y hacerle creer a la platea que de verdad existe un Súper Kirchner.





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