Los discursos de las autoridades electas frente a sus Asambleas Legislativas brindan cada año la oportunidad de evaluar su gestión.
La presidente Cristina Kirchner habló poco más de tres horas. El Gobernador Beder Herrera superó las dos horas de alocución. El intendente Ricardo Quintela solo 35 minutos.
Los discursos de las autoridades electas ante las Asambleas Legislativas son la mayor instancia en que los Gobernantes dan cuenta al Pueblo de sus actos de Gobierno, informando lo realizado y señalando los objetivos y desafíos que tenemos a futuro como comunidad.
Su importancia institucional solo es superada por el impacto que estos discursos tienen en la vida social y económica del país. Este jueves, la presidente Cristina Kirchner, y el Gobernador Beder Herrera se tomaron el tiempo que merece el elector, honrándolo con explicaciones claras y precisas sobre el rumbo que tomará Argentina y La Rioja durante los próximos doce meses.
Uno en materia de opinión puede coincidir o no con los temas abordados o los objetivos planteados a futuro. Pero esas personas hablaron respaldadas por los votos de la mayoría. Y hoy hicieron honor del cargo que ocupan sometiéndose a la evaluación del Pueblo Argentino y de La Rioja. Quien no espera menos de sus líderes sociales y políticos.
Muy diferente fue el panorama en el Concejo Deliberante Capitalino.
Aquel Ricardo Quintela que encendía corazones con su prédica, ha quedado encerrado en las trampas de las promesas incumplidas. Y hasta la misma justicia del reclamo de una Ley de Coparticipación Municipal, quedó sepultada bajo el manto, que el mismo Intendente se ocupó de extender, al negarse a dar cuenta de las tareas realizadas durante su gestión, con la burda excusa de no querer aburrir a su público.
Y en esto hay que ser muy claros. Las Asambleas Legislativas no son solo una tribuna política destinada a la militancia o a la población local. En ellas, se juega el futuro de las jurisdicciones.
Este jueves, empresarios de todo el mundo escucharon a Cristina Kirchner y a Luís Beder Herrera. Sus discursos circularán en las grandes compañías del exterior y de nuestro país.
Esos empresarios ávidos de oportunidades de negocios, evaluarán las palabras de nuestra Presidenta y nuestro Gobernador, analizarán sus motivaciones y adjudicarán un valor a cada uno de ellos, en función de su capacidad de transformar palabras en hechos. De su capacidad de liderazgo.
Porque en el mundo real, (donde parece que Quintela no vive, a pesar de sus tres mandatos frente al Municipio) lo único que importa es la capacidad de los hombres y las mujeres en transformar sus sueños en realidades concretas y tangibles.
Y esto es lo que el Intendente Quintela y su Gabinete parecen nunca terminar de comprender. En la Tierra, ya no en la Ciudad de los Sueños, nadie quiere saber todo lo que uno podría hacer en un hipotético futuro. Los vecinos solo esperaban que el Intendente diera muestras lo que hace, cuándo lo hace y cómo lo hace.
Esa es la vida real. Las soluciones a las necesidades de la ciudad y de los vecinos no se encuentran en las redes sociales, como dijo Quintela. Y aunque por momentos, pareció darse cuenta de su error. Eligió continuar depositando afuera, la razón de sus males. Siempre son los otros los responsables de su desdicha.
Lamentablemente, el Intendente capitalino perdió una gran oportunidad para favorecer el desarrollo de la ciudad y los vecinos solo obtuvimos nuevas excusas. No basta con soñar calles asfaltadas, hay que hacerlas realidad. Algunas personas no saben como lograrlo y viven por siempre atrapados en sus ensueños. ¿Quintela será uno de ellos?



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