Asignación universal por hijo: el déficit que se mantiene oculto

Asignación universal por hijo: el déficit que se mantiene oculto
Entre 1,5 y 1,7 millones de menores de 18 años, que son pobres, no reciben asistencia del Estado. Piden que se incremente el monto de la ayuda.
En momentos en que la presidenta Cristina Fernández tuvo que salir a defender la asignación universal por hijo, programa que fuera lanzado hace poco más de tres años por la misma mandataria, especialistas en niñez le dijeron a El Tribuno que “es una medida muy positiva”, pero que aún tiene déficit de cobertura sobre la totalidad de la población de menores de 18 años.

“La iniciativa de la asignación fue muy importante en el momento de su implementación, sigue siéndolo en el contexto actual en el que el problema de la inflación persiste y en el que la economía informal se mantiene y es la principal estrategia de integración al mercado laboral de los padres de estos chicos. Ahora está claro que no es suficiente. Se requiere de modo adicional la construcción de estructuras de oportunidades más integrales para la infancia”, dijo a El Tribuno Ianina Tuñón, investigadora Responsable Barómetro de la Deuda Social de la Infancia Observatorio de la Deuda Social Argentina (UCA).

En la misma línea se manifestó Sebastián Waisgrais, especialista en Monitoreo y Evaluación de Unicef,. “En líneas generales, a la asignación universal la vemos como una medida muy positiva. Es claramente un avance en términos de políticas sociales, dirigida a los niños y adolescentes”, dijo.

La asignación universal fue lanzada por la Presidenta a fines de octubre de 2009. Hoy en día poco más de 3,5 millones de chicos de hasta 18 años reciben el beneficio (con una cobertura de poco más del 28%). Por el plan cobran 340 pesos mensuales los niños y adolescentes con padres desempleados, monotributistas, trabajadores del servicio doméstico y del mercado informal. A cambio, el Estado exige a los padres que manden a sus hijos a la escuela y garanticen su acceso al sistema de salud.

El Estado nacional invierte 16 mil millones de pesos (casi 2 puntos del PBI) por año en las asignaciones familiares por embarazo y asignaciones no contributivas por discapacidad y todo el programa asignación universal por hijo. El presupuesto 2013 aprobado recientemente es de $628.629 millones.

En Argentina hay poco más de 12 millones de chicos menores de 18 años. Y el observatorio de la UCA cifra en 1.750.000 los chicos que no se encuentran cubiertos por algún sistema de protección social y pertenecen a hogares de bajos ingresos.

Unicef, en tanto, calcula que son poco más de 1,5 millones los niños y adolescentes sin cobertura. “Son niños y niñas que no tienen documento de identidad, que viven en poblaciones muy alejadas o son indígenas, algunos son migrantes a los que su condición no les permite acceder a un beneficio. También hay casos de chicos de entre 13 y 14 años que están fuera del sistema educativo, por eso no cobran la asignación”, indicó Sebastián Waisgrais.

En Salta

En Salta se cobra un total de 149.863 asignaciones (según el último relevamiento de la Anses), con una cobertura del 40%. De acuerdo a la cantidad de beneficios que se otorgan en todo el país, Salta es la séptima provincia que más beneficios recibe. Buenos Aires es la primera, con poco más de 1.200.000 programas.

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