La Asignación hizo bajar la deserción en La Pampa un 42%

El beneficio llega en la provincia a 44.000 niños y adolescentes y podría alcanzar a 15.000 más. Los datos definitivos sobre el impacto en el ámbito educativo estarán disponibles a fines de octubre.
La asignación universal por hijo que cobran los padres de adolescentes en edad escolar, o papás que se encuentran desocupados o cuyos ingresos no superen el nivel de pobreza e indigencia y/o tengan hijos discapacitados, alcanza a 44.400 chicos en La Pampa, y todavía están en condiciones de ingresar unos 15.000 más.

Según el Ministerio de Educación de la Nación, en el primer semestre del año, gracias a los 180 pesos del beneficio por hijo, se produjo una caída del 42 por ciento en la deserción escolar y un aumento promedio del 12 por ciento de la matrícula escolar con respecto al año anterior. Ello estuvo relacionado con que para cobrar el subsidio es obligación que los niños asistan a la escuela.

Las libretas del beneficio de la asignación pueden retirarse en la delegación de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) hasta fin de mes. Más allá de su carácter asistencialista, en la búsqueda de mejorar los paupérrimos ingresos de los que menos tienen y aumentar el consumo de esa franja de la población, tiene como efecto colateral la mejora en la asistencia y el aumento de la matrícula escolar. En principio, porque el decreto establece la obligatoriedad de la concurrencia a la escuela de niños y jóvenes como contraparte para cobrar el beneficio.

El Ministerio de Educación de la Nación lleva adelante sondeos en los centros urbanos, recabando información sobre cambios observados en la matriculación del nivel secundario. Ese relevamiento, que llega a varias escuelas en la provincia, constató que en el 60 por ciento de las escuelas encuestadas se registró un incremento promedio del 12 por ciento de la matrícula y una caída superior al 40 por ciento en la deserción escolar.

Más de 6.000 nuevos alumnos.

Desde la creación de la AUH se incorporaron al sistema educativo pampeano 6.239 nuevos alumnos (había un total de 51.996 en 255 establecimientos educativos). El mayor impacto se produjo en las escuelas secundarias, y en las regiones más vulnerables de la provincia, pero también creció la tasa de escolaridad en el nivel inicial y primario.

El incremento se debe a que la reglamentación del plan social que establece como condición necesaria para percibir el beneficio la presentación de los certificados de escolaridad y vacunación. El nivel secundario es donde se observa, sobre todo en las escuelas marginales, el incremento en la matrícula y el descenso en la deserción. También en el nivel inicial y en las salas de cinco años, aunque ahí la cobertura de hecho ya era más elevada. El problema de la enseñanza secundaria es que se van perdiendo muchos alumnos en el camino, y esa es una de las asignaturas pendientes en La Pampa, pero se ha morigerado con el nuevo sistema.

Como conclusión puede decirse que, según los datos preliminares, la asignación universal tiene el valor de retener alumnos, pero también el de reincorporar niños a las aulas. El 20 por ciento de incremento en la escolarización corresponde a los primeros sondeos realizados desde la Dirección Nacional de Estadística del ministerio. Sin embargo, los números finales recién serán dados a conocer en octubre, ya que en La Pampa hay 55 escuelas de Santa Rosa, 31 en General Pico y 169 en el resto de la provincia.

Hay tiempo hasta fin de mes.

La asignación universal todavía puede alcanzar a 15.000 niños, niñas, adolescentes de hasta 18 años o discapacitados más, cuyos padres estén desempleados, trabajando en el mercado informal o en el servicio doméstico (percibiendo un salario menor al mínimo vital y móvil) o sean monotributistas sociales.

Hoy la suma percibida es 180 pesos mensuales por hijo, pero a partir de septiembre será de 220 pesos y también pasará de 720 a 880 pesos en los casos de hijos discapacitados. Todos los meses se paga el 80 por ciento de esos montos porque el 20 restante se hace efectivo una vez al año si el niño u adolescente cumple con los requisitos de salud y educación.

Los titulares de la asignación recibieron y podrán seguir recibiendo en su domicilio la Libreta Nacional de Seguridad Social, Salud y Educación para que en los establecimientos educativos y de salud completen la información de cada área. Por ello es importante que antes del 31 de agosto los hijos que generan el cobro de la asignación universal tengan cumplidos los requisitos del esquema de vacunación nacional completo o en curso; estar inscripto en el Plan Nacer si es un niño/a menor de 6 años; y a partir de los 6 años haber cumplido con el control de salud.

La implementación de la AUH, así como también las políticas seguidas en torno al tema jubilaciones, son las medidas con mayor impacto socioeconómico, mejorando indudablemente la inclusión social. Se cree que muchos que no se inscribieron para el beneficio universal fue porque no quieren renunciar a otros subsidios o pensiones graciables que reciben.

Comentá la nota