Justificaron un encuentro con el gobernador.
El senador José Cano defendió la postura dialoguista como herramienta política, y la mencionó como un legado de Raúl Alfonsín. "Tenemos nuestra propia agenda: no la marca el Gobierno sino los radicales como intérpretes de lo que la sociedad quiere. A veces estaremos de acuerdo con el oficialismo y otras no: eso dependerá de lo que beneficie a los tucumanos", aseveró. Aclaró que se puede estar de acuerdo o no con la reunión, pero que jamás se puede dudar de la intención de los dirigentes.
Romano Norri reivindicó el encuentro y lo volvió a justificar en la necesidad de que se normalice el flujo de fondos al municipio, tras denunciar que el Gobierno discrimina a esa administración por ser la única en manos del radicalismo. "No recibe los dineros que le corresponde: sólo le llega el 20%. Hay intendencias que tienen la misma categoría que Simoca, pero que obtienen muchos más recursos, como Alberdi", contrastó.
El legislador aclaró que no iba a contestarles a quienes lo criticaron. "No tienen entidad para decir nada", afirmó, en referencia a los cuestionamientos del titular de FR, Ricardo Bussi. Agregó que el reclamo fue por los dineros que le correspondían a Simoca, no por los que necesitaba la intendencia, lo que consideró una cuestión de responsabilidad institucional. "La reunión se realizó de día, en un despacho público y tras pedir audiencia, no en la casa particular de nadie ni en la oscuridad", deslizó.
El miembro del comité nacional, Ariel García, aseguró que no hay duda sobre la honestidad y la transparencia de la actuación de los dirigentes radicales. "Reafirmamos nuestro compromiso de ser oposición. Controlamos cada acto de Alperovich, y la única manera de construir un poder es fortaleciendo y unificando el radicalismo. Actuamos con conducta y la reunión buscó que se regularice una situación anormal", aseveró.
Del encuentro participaron, también, la mayor parte de la mesa directiva de la UCR y referentes de los distintos distritos.






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