Tres asaltantes en moto le dispararon en el pecho porque se negó al robo de sus zapatillas y su bolso. Dos de los sujetos ya fueron arrestados.
Gonzalo Barrionuevo (24) caminaba por calle Buenos Aires al 1.000 cuando se topó con tres sujetos que lo atacaron en la oscuridad. Dos de los delincuentes se trasladaban en una moto, mientras que a bordo de otra un tercero hacia de campana.
Barrionuevo, que estudiaba Educación Física en la vecina provincia, se resistió al robo de su bolso y sus zapatillas, forcejeó, y recibió un disparo en el pecho.
El hecho de sangre fue descubierto, alrededor de las 20.30, por un vecino de la cuadra que escuchó un estruendo y salió a la calle para observar lo que ocurría.
A continuación, una ambulancia y dos patrulleros llegaron y encontraron el cuerpo tendido en el piso con los pies descalzos. Al mismo tiempo, una mujer que había visto a los delincuentes al momento del disparo avisó a los policías que uno de los asaltantes acababa de pasar, unos minutos antes, por la esquina caminando junto a una moto y mirando hacia el lugar del crimen.
De inmediato, los policías comenzaron a perseguir al ladrón, de entre 20 y 30 años, que se subió a la moto y aceleró, pero derrapó a las dos cuadras, y fue arrestado.
A posteriori, la policía detuvo a otro sospechoso, que también habría participado en el atraco.
Finalmente, personal de la División Criminalística trasladó el cuerpo a la morgue, donde dos compañeras de Gonzalo pudieron reconocerlo.
Alperovich, indignado
El gobernador de Tucumán, José Alperovich, expresó su indignación por el asesinato de Barrionuevo. "Estamos trabajando, pero la verdad son desgraciados. No hay palabras para decirles. Para robar zapatillas y mochila, matarlo, no", dijo el primer mandatario.
"Es una desgracia, infelices. Estuve hablando anoche con el jefe de Policía. Aparentemente hay dos sospechosos que están presos. Lo que hacen… no tienen vergüenza", remarcó la primera autoridad tucumana.
¿Las leyes no son suficientes?, le preguntaron en rueda de prensa. "Independientemente de las leyes son unos infelices, cómo van a hacer eso. No tienen perdón de Dios", respondió Alperovich.
"La droga tiene que ver, a la gente normal no le entra en la cabeza que por una zapatilla o un celular se mate a mansalva a una persona. Ya se le avisó a los padres, están acá. Es una desgracia. Es indescriptible, no hay perdón. Cuál es el sentido, no hay explicación", concluyó.

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