Lo dijo este sábado Margarita Pérez, ex directora de la escuela 44 y quien durante años encabezó una lucha constante para que las autoridades de la Comuna de General Pueyrredon intervinieran ante el desborde del relleno sanitario local. Según la docente, la población y los propios funcionarios “no saben qué tienen que hacer con los residuos”, y la propuesta impulsada por el gobierno municipal “no tiene un fin ni va a llegar a buen término”.
Y arremetió: “Después de 13 años de estar calentando las bancas del Concejo, Pulti tendría que haber aparecido con un proyecto ambiental”. En declaraciones a Radio Nativa, Margarita Pérez, directora de la escuela 44, ubicada a metros del basural, cuestionó duramente la forma en la que se implementó la separación de residuos orgánicos e inorgánicos en origen. A su entender, “cuando hay un proyecto de gestión integral de residuos tiene que ser como su nombre lo indica y para eso no podemos simplemente escribir bellas palabras en el papel, presentando un proyecto bárbaro, y pedir dinero a bancos cuando no tenemos preparada a la población y ni siquiera ellos están preparados en lo que realmente tienen que hacer con los residuos”. “He visto a muchos concejales que están hablando de reciclaje y en Mar del Plata no se hace ningún reciclaje porque en ese caso deberíamos tener industrias alrededor que separaran y reutilizaran aquello que se separa, pero aquí no hay nada”, aseveró. En ese sentido, mencionó que “ni siquiera le dieron a la ciudadanía la posibilidad de saber cómo se puede hacer la separación en origen que conlleva también una separación diferenciada”. Inclusive, reparó en que “no hace falta tanto lío con bolsas verdes para hacer una separación diferenciada: cartón y vidrio por un lado, y orgánicos por otro”. “ES UN PROYECTO AGARRADO DE LOS PELOS” Frente a ese panorama, la ex docente evaluó que se trata de un “proyecto que vino traído de los pelos” y con el cual se busca “conformar a la ciudadanía”. “El tema es que esto es algo que a la gente no le interesa, porque tampoco sabe que hay una comunidad con muchas necesidades y carencias, cuyo sustento lo saca de una pila de basura”, advirtió. En ese orden, Pérez también hizo hincapié en que el actual predio de disposición final de residuos “está en la vereda de enfrente de un lugar donde en el año 2000 los peritos de la Corte Suprema dictaminaron que no se podía tirar más basura”. “No podemos enterrar basura en un lugar donde ya ha habido basura enterrada pero ese espacio no fue remediado ni clausurado”, destacó. Por otra parte, respecto a porqué aún no se resolvió el histórico problema de los desechos urbanos, consideró que ello se debe a que la gestión del intendente Pulti “se siente sustentada en los gobiernos anteriores, que no llegaron a una solución real”. Y enfatizó: “En definitiva, han llegado a un acuerdo con el BID y la Nación para hacer una especie de maquillaje a esta situación que tiene alcances sumamente peligrosos para la población”. “PULTI TENDRÍA QUE HABER LLEGADO CON UN PROYECTO AMBIENTAL” En ese orden, recordó que “cuando asumió Pulti, la gente decía que había que darle tiempo porque se tenía que adaptar pero, si hace 13 años que estaba calentando las bancas del Concejo Deliberante, sabe los problemas graves que tiene Mar del Plata”. “Es decir, ya tendría que haber aparecido con un proyecto ambiental en todos los sentidos”, razonó. Según Margarita Pérez, pese a que con las anteriores gestiones municipales tenían “un acercamiento”, la relación se modificó desde la asunción de Pulti. “A mi me permitieron participar en muchos momentos en la Comisión de Monitoreo Ambiental hasta que dije ‘paramos porque acá es más de lo mismo’. Ahí es cuando presenté un amparo de clausura y remediación, y a partir de allí empezaron a retirarse funcionarios y concejales que iban en su tiempo de trabajo, mientras yo iba en mi tiempo personal. En síntesis, se me sacó del medio”, detalló. A su vez, aseguró que “varias veces” intentó “tener un debate abierto con Pulti y con Marcelo Artime pero ellos nunca aceptaron”. “Marcelo, incluso, osó en decir que le causaba urticaria cómo yo sacaba a mis chicos a la calle, cuando yo nada más les enseñé a defender sus derechos sin nada más de trasfondo”. “Lamentablemente, después de tanto tiempo, nos encontramos con esto que es pegar las cosas con plasticola, pero no hay nada que tenga un fin ni vaya a llegar a buen término”, concluyó.

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