El gobierno provincial hizo público que la firma Friar rescindió el contrato con el frigorífico Toba y en forma inmediata el fideicomiso creado para reactivar la planta firmó contrato de alquiler y se dio de alta a 168 trabajadores que permitirán mañana poner nuevamente en operaciones el ahora denominado frigorífico Gran Chaco.
De esta manera la faena comenzará a garantizarse en este tradicional frigorífico ubicado en Puerto Tirol y que es de referencia dentro de la provincia. El anuncio lo hizo el gobernador Jorge Capitanich, junto al intendente de Puerto Tirol Hugo Sager, el ministro de Industria y Trabajo Sebastián Agostini, el presidente de la Fiduciaria Patricio Fiorito y los trabajadores del frigorífico, quienes estuvieron acompañados por representantes sindicales. Largo tiempo sin actividad El mandatario explicó que la firma Friar no faenaba desde noviembre del año pasado y que este paso anunciado llegó luego de intentos fallidos para propiciar la continuidad desde el punto de vista de la producción cárnica y ante reiteradas negociaciones que impedían la posibilidad de conseguir los objetivos de la reactivación de la planta. En este sentido recordó que a fines de abril se decidió que el fideicomiso de integración estratégica de la cadena cárnica lleve adelante la operación del frigorífico para lograr no solamente sostener las fuentes de trabajo dentro del frigorífico, sino también “fortalecer la cadena cárnica provincial a través de un proceso de agregado de valor”. Capitanich aseguró que “necesitamos un frigorífico de base exportadora que sea referencia estratégica en la provincia y la región, para apuntalar la producción, cumplir las metas de cuota Hilton y abastecer al mercado interno, pero para ello debemos sobrepasar las dos mil toneladas anuales”. “La idea central es fortalecer la estrategia para el procesamiento de animales de faena, abastecer el mercado y tener la competitividad necesaria. Con esta decisión, el frigorífico da un primer paso para elaborar la cadena y el desarrollo de subproductos”, resaltó. Las perspectivas Por otra parte explicó que el país tuvo un corrimiento en la producción ganadera, eso implicó que la pampa húmeda deje de destinar superficie de tierra para la producción ganadera y ésta se corrió al norte con introducción de variedades genéticas muy significativas que mejoraron la capacidad de producción cárnica tanto Brangus y Bradford. En este aspecto afirmó que “tenemos un plan ganadero y pretendemos retener vientres y generar a través de 10 centros estratégicos de referencia los mecanismos de transferencia de tecnología y lograr propender a mejorar la variedad genética de nuestros rodeos”.



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