Es la primera vez que ocurre durante el 2010. En lo que va del año, la suba en los alimentos básicos fue del 39,76 por ciento. Pero en julio casi no hubo cambios en las góndolas: apenas el 0,55 por ciento.
Sin embargo, no hay demasiado para festejar si se analiza el resultado de los primeros siete meses del año. Según el mismo relevamiento, entre enero y julio hubo un aumento del 39,76 por ciento en la canasta. Así, las remarcaciones en las góndolas han tenido un ritmo mucho más fuerte que en 2009. Hay que tener en cuenta que, según el sondeo de la Liga de Amas de Casa y de la Defensoría, durante todo el año pasado los aumentos alcanzaron el 24 por ciento; en 2010, en sólo 7 meses se ha superado en 16 puntos la marca del año pasado.
En el equilibrio registrado en julio se detectaron incluso algunas bajas. La docena de huevos está 20 centavos más barata que en junio y también hubo reducciones mínimas de precios en la polenta, el puré de tomates y en los cortes de carne. El resto de los productos tuvo leves aumentos o mostró un comportamiento neutro.
En cuanto a la canasta de productos de limpieza, hubo una baja en julio del 0,26 por ciento. Mientras el costo fue de 99,28 pesos el mes pasado, el valor actual esté en 99,02. El aumento en el año fue de 16,11 por ciento.
La primera vez
“En lo que va del año, es la primera vez que sucede el hecho de que se hayan mantenido los precios. En realidad, en los primeros siete meses se registró casi un 40 por ciento de reajuste, lo que es una barbaridad. La carne equilibró los costos pero nos seguimos encontrando con el problema de los faltantes de productos y de marcas. Hay escasez de azúcar y la yerba no ha parado de aumentar en los últimos meses”, manifestó Paula Albertengo, integrante de la Liga de Amas de Casa.
Un dato que destacó Albertengo es que se nota cada vez más variabilidad de precios entre un supermercado y otro. Un kilo de arroz, por ejemplo, se consigue a 8,40 pesos en una de las cadenas instaladas en la ciudad y, en otra, se detectó a 11,40. “Antes el lema era que la gente caminara para buscar precios pero eso ya no sirve. No podemos pedirle a la gente que se vaya en auto o en remís a otro supermercado porque se termina anulando el supuesto beneficio”, dijo la representante de la Liga de Amas de Casa.
Según Albertengo, los precios se han detenido, en parte, porque el poder adquisitivo de la gente no da para más.
“Por ahora, ha sido un mes tranquilo”
Marcos Yedro, de la Cámara de Almaceneros, coincidió en que en los primeros 15 días de julio no se registraron los aumentos que se venían produciendo constantemente en los meses anteriores.
“No ha habido movimientos, excepto algún acomodamiento en los precios de los fiambres y en algunos tipos de quesos de empresas puntuales. Ha estado tranquilo. En junio se habían producido aumentos en algunas líneas de productos, en algunas empresas, principalmente las de primera línea. Eso produce que las demás se acomoden inmediatamente”, manifestó Yedro.
Agregó que a esta altura del año no se puede prever cómo se comportarán los cinco meses y medio que quedan de 2010. “No nos llega información previa. Viene el proveedor y nos avisa que tal producto subió o que hay un reajuste general de un 3 por ciento en una marca. Quienes tenemos algo más de stock podemos aguantar un poco los reajustes pero los almacenes más chicos lo trasladan rápidamente porque, si no, después se complica la reposición. Nosotros les pedimos a los mayoristas que nos avisen con anticipación si van a aumentar los productos para que no estemos vendiendo mercadería por debajo del precio que debería tener, pero no logramos ese tipo de previsión”, indicó el titular de la Cámara de Almaceneros.
Con respecto a los faltantes de productos, aseguró que el azúcar sigue apareciendo a cuentagotas pero que el resto de la mercadería llega con regularidad. Incluso, había rumores de que existían problemas con el aceite porque las empresas estarían buscando la autorización del gobierno nacional para aplicar un reajuste; sin embargo, no se ha notado escasez.
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