Aseguran que los distribuidores de gas se quedan con más ganancias

El problema de la escasez de garrafas afecta a las provincias del Nordeste, la única zona del país que carece de Gas Licuado Comprimido (GLP), y repercute en el comportamiento de los precios del producto. Los expendedores se las ingenian para obtener rédito de todas formas.
El problema de la escasez de gas en garrafas afecta a las provincias del Nordeste, la única zona del país que carece de Gas Licuado Comprimido (GLP), y repercute en el comportamiento de los precios del producto.

Esto ocurre en una época del año que es vital contar con esa energía para poder combatir el frío y preparar los alimentos.

La suba indiscriminada de precios se da en todas las jurisdicciones, pero especialmente en las localidades más alejadas de los centros de distribución del fluido.

Según el Defensor de los Consumidores de la Ciudad de Posadas, Gustavo Tassano, esto se debería a que "ocultan la suba en el cobro del flete", debido a que el cobro del traslado está lejos de ser regulado y controlado.

Es por ello que en la vecina provincia se sancionó una ley que prohibe cobrar más de tres pesos. Pero esta normativa podría caer.

En tanto, en Corrientes y el Chaco, el costo del flete de la garrafa de gas está desregulado y las mismas empresas que tienen instalaciones en Misiones cobran hasta el doble del precio.

Y es por ello que en algunos kioscos, según lo pudo comprobar este periódico, se venden hasta en 38 pesos los 10 kilos de gas de petróleo, pese a que la ley nacional que regula la venta establece que el consumidor debe pagar hasta 16 pesos por cada carga.

Los comerciantes explicaron que "los camiones nos bajan la carga a más de 20 pesos, y nunca entregan factura. Pero si les pedimos incluyen el precio del flete. Nosotros también tenemos que tener ganancias".

La situación lleva a que las autoridades de control tengan dificultades de actuar ante la detección de una boca de expendio en la que se vende a más del precio indicado por la normativa vigente.

¿DÓNDE VA?

Según el Defensor de los Consumidores de Posadas, Gustavo Tassano, la mayor parte del dinero obtenido de la venta de gas se queda en las empresas que distribuyen las garrafas luego de fraccionar el producto.

El directivo habló en un canal de televisión y explicó que en boca de pozo el gas es vendido a 1 peso cada diez kilogramos del gas.

Pero los intermediarios venderían a los fraccionadores hasta 5 pesos por la misma cantidad, puesto en el lugar donde se realiza el fraccionamiento.

La normativa nacional indica que cada distribuidor debe garantizar que el consumidor final deba pagar por cada carga hasta 16 pesos. Y es por ello que se puso un techo al precio de venta.

Las expresiones del misionero hicieron notar que entre los 5 pesos que paga el envasador por cada garrafa, y los 16 que cobra, existen 11 pesos de diferencia.

Ese monto quedaría en manos de las plantas ubicadas en las provincias, y se sumaría a lo que cobran "en concepto de flete", y ítem que también encarece el costo del GLP envasado a las familias del Interior.

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