La asociación que nuclea a los proveedores escolares de la provincia de Buenos Aires decidió reducir el menú que entrega diariamente a miles de chicos en establecimientos educativos bonaerenses para protestar por una millonaria deuda de cinco meses que el Gobierno de Daniel Scioli no salda alegando falta de fondos.
Junín: normalidad absoluta
En nuestra ciudad, LA VERDAD consultó a la titular del Consejo Escolar local, Viviana Cammi, quien afirmó ayer que “en Junín está garantizado el comedor”.
“Hemos tenido licitaciones, hubo oferentes que se presentaron y se acordó la provisión de la semana y el orden del día. No tengo novedades negativas en este sentido, nadie me ha notificado nada hasta ahora”, explicitó Cammi.
“Tal vez esta situación se da puntualmente en establecimientos del Gran Buenos Aires, donde hay tantos chicos y tan poca plata. Junín es un poco diferente a otras localidades de la Provincia. Acá nosotros tenemos otro tipo de relación con los proveedores. Nos conocemos todos”, agregó la funcionaria, quien además señaló que “acá, aunque con atrasos, la Provincia siempre paga”.
Medidas de fuerza
Días atrás, Desarrollo Social bonaerense depositó parte de la deuda del mes de diciembre, unos 53 millones de pesos sólo por la prestación realizada durante los días del ciclo lectivo pero no por las jornadas de receso donde también estuvieron abiertos los comedores. La deuda de la Provincia es de alrededor de 400 millones de pesos e incluye los meses de octubre, parte de diciembre (ocho millones), enero, febrero, marzo y abril.
Los proveedores respondieron con una medida con la que venían amenazando: si bien no se llegará a un corte total del suministro de alimentos, habrá una reducción del menú que reciben a diario miles de chicos que asisten a comedores escolares.
Así, se estableció entregar durante el primer día de la medida de fuerza un almuerzo sin fruta; el segundo día, un almuerzo sin fruta y sin pan; el tercer día, un almuerzo sin fruta, pan, ni carne; el cuarto, un almuerzo consistente en fideos o arroz con manteca; y el quinto día, “a resolver por la Asociación”.
Abpscea sostuvo que “de colapsar nuestro servicio” dejarían de percibir alimentos 2.400.000 niños por día y se verían afectadas mil pymes que emplean a seis mil familias en forma directa. Los proveedores reclaman también un aumento en el valor del menú que entregan y que hoy es de cuatro pesos para almuerzo y de 1,60 para desayuno y merienda.

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