En un problema que describieron como complejo y sin soluciones efectivas a la vista, los integrantes de la Fundación Cuarta Opción indicaron que entre los chicos que llegan a tratarse a esa entidad hay unos 180 que ya tienen la orden judicial para ser sometidos a una internación, pero no tienen adonde ser alojados.
Por ahora, sostuvo que se trabaja solo con la ayuda de la Municipalidad de Salta, dado que se derivan las consultas de los chicos a los psicólogos que dependen de la Comuna. Sin embargo, y como mamás que deben estar a cargo de los chicos con adicciones, indicó que cada vez se hace más difícil dar contención necesaria. "Los tratamientos se les caen, salen de esos lugares (las fundaciones a las que se les paga desde el estado provincial para rehabilitar a los chicos), y es peor porque al tener contacto con otros (o sea, con quienes tienen el mismo problema), consiguen direcciones en donde comprar la droga", relató.
Mientras, destacó que desde esta Fundación lograron hacer las gestiones necesarias para que desde el Instituto Provincial de la Salud (IPS), reconozcan a un afiliado el 100% del tratamiento de rehabilitación, dado que en principio solo le reconocían el 30%, a un tratamiento de 3.500 pesos, que sostuvo, es difícil de pagar para un trabajador de la Municipalidad, como sucedía para la persona que debía ser tratada por este caso en particular.
Lugares cerrados
La situación de los chicos con adicciones y su recuperación entra en una discusión sin fin cuando se habla de si esta recuperación debe ser en lugares cerrados o abiertos.
La desesperación de las madres lleva a generar proyectos en los cuales se traten las adicciones en lugares cerrados. Tevez sostuvo que desde la Fundación que integra se había presentado "un proyecto muy fundamentado por psicólogos", para disponer una institución con internación a puertas cerradas. Sin embargo, sostuvo que desde la Secretaría de las Adicciones se disponen condiciones que "son imposibles de cumplir". Entre ellos, se solicitan que en el inmueble no haya (por ejemplo), vidrios, ante el peligro que representaría este material para la integridad de los tratados en ciertas etapas del tratamiento. "Ni ellos cumplen con lo que piden", dijo al recordar que uno de los chicos que era atendido en el Centro de Rehabilitación del Gobierno, se cortó tras escapar saltando los vidrios que había en la infraestructura.
"Existen las fugas a puertas cerradas o abiertas", sostuvo la responsable de Salud Mental y Secretaría de las Adicciones, Claudia Román Ru, al afirmar que está probado que "la internación a puertas cerradas no suele ser el mejor tratamiento".
Indicó al respecto que se están aplicando nuevas metodologías para apuntar a la "adherencia" de los pacientes al tratamiento que se les da. Entre los nuevos dispositivos habló de la atención domiciliaria a fin de preparar al joven y su familia para sostener el tratamiento. En esta línea, aseguró que se trabaja en una etapa de "preadmisión" al tratamiento, "porque muchos no manifiestan el deseo de hacer la recuperación por sí mismos", y esta actitud es necesaria para hablar de una recuperación.
De 8 años
Otro de los problemas señalados por Analía Tévez es que incluso hay niños y niñas de 8 años que llegan con estos problemas de adicciones, indicando que en estos casos se hace más difícil que los nenes accedan a un tratamiento y aseguró que mientras siguen en ese camino, muchas de las chicas "terminan vendiendo su cuerpo para la droga".
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