El hecho ocurrió el miércoles pero trascendió ayer. Las víctimas fueron una madre, su hija y una tía.
El hecho ocurrió el pasado miércoles, alrededor de las 17.30, en una casa ubicada en la calle Vélez Sarsfield y Lugones. Las damnificadas dicen haber visto a dos personas, pero la Policía maneja la hipótesis de que fueron cuatro. Dos ingresaron y el resto permaneció afuera para facilitar la huida.
La primera en caer fue la menor cuando al ver a un auto afuera de la casa abrió la puerta principal y uno de los sospechosos le exhibió un arma de fuego que llevaba en la cintura, y le dijo “vamos para adentro”.
Su cómplice fue por la madre a quien encontró en la habitación matrimonial. Le exigió a la mujer que entregara dinero, mientras quien quedó con la adolescente la llevó hasta la planta alta de la casa y la encerró en una habitación.
La dueña de casa, sin oponer resistencia, le dijo al delincuente que había algo de efectivo en una mesita de luz. Allí, el ladrón encontró unos 2 mil pesos.
Según las fuentes consultadas, una vez que se apoderó de ese dinero la mujer le imploró: “Es todo lo que tengo, vayansé porque está por llegar mi hermana”.
Sin lesionarla, quien estaba con ella luego fue por otros elementos de valor, igual que su cómplice. Entre los dos revolvieron la vivienda y se apoderaron de un LED de 46 pulgadas, el monitor de una computadora, celulares y la camioneta Cherokee que estaba fuera de la vivienda.
Sin embargo, antes de escapar con el botín, la advertencia de la dueña de casa se concretó. Su hermana llegó en taxi, se bajó y, antes de entrar, uno de los delincuentes salió a su encuentro. Fingiendo ante el taxista ser un conocido, la abrazó y la metió en la casa.
Una vez adentro la llevó hasta la habitación donde estaba la menor, le sacó su celular y dinero. Las mujeres, de 14, 40 y 41 años, no fueron lesionadas.
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