Asaltaron un drugstore en el centro de San Luis

Dos hombres ingresaron a un comercio, a cara descubierta y amenazaron a la empleada con un arma de fuego. Se llevaron la recaudación diaria y la dejaron atada con precintos. El hecho ocurrió el miércoles alrededor de las 15hs, en un negocio ubicado en la calle Colon 432, a media cuadra del ingreso trasero del Poder Judicial Puntano.
Nora Cuello, la joven asaltada, explicó que uno de los delincuentes entr a comprar y le pidió un cigarrillo suelto, en ese momento, otro ingresó para atrás del mostrador y le pidió el dinero de la caja. La joven, que estaba inmóvil por la situación, no respondió al pedido, por lo que el delincuente procedió a sacar la recaudación. “Me pedían que les diera las tarjetas de teléfono y yo les explicaba que no tenia porque no vendíamos, pero ellos seguían insistiendo. Luego el que me apuntaba le pidió al otro que me colocara los precintos”. “En todo momento me pedían que no los mirara a la cara, pero me resultaba imposible no mirarlos”. “Yo les pedía que se fueran, que ya les había dado el dinero, fue allí cuando el que tenía el arma me exigió que me agachara detrás del mostrador y me puso el arma en la nuca, allí sentí miedo y pensé que me iban a disparar”, comentó Nora.

“El que me colocó los precintos se notaba bastante apurado, mientras que el que me apuntaba estaba más violento y nervioso. Salieron hacia el sur, justo entró una señora embarazada y le pedí que me llamara a la policía. Ella volvió a los pocos minutos con dos chicas policías que venían saliendo de trabajar. Ellas me cortaron los precintos con los que me había atado” explicó la joven asaltada.

La empleada del drugstore, comentó, que según un vecino que trabaja en una playa de estacionamiento que está a la vuelta del comercio, sobre 9 de Julio, vio a dos hombres que venían corriendo y abordaron un taxi que los estaba esperando.

Es el tercer robo que sufre el comercio desde que abrió sus puertas en junio del 2010. El primero fue de noche, a muy pocos días de haber abierto sus puertas, allí ingresaron delincuentes tras romper las cerraduras y se llevaron mercadería. El segundo ocurrió a mediados de enero del 2011, también fue un asalto a mano armada y en horas de la siesta, en esa oportunidad los delincuentes, dejaron a la empleada, de ese momento, encerrada en el baño.

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