Anoche, a las 21.40, un autoservicio ubicado en pleno centro (8 y 55) sufrió el cuarto asalto a mano armada en el último mes, y el número 35 desde que abrió hace diez años.
Cansado de tantos robos y de la inseguridad cotidiana, Marcelo, dueño del comercio, dialogó con diariohoy.net.
“Ayer fue a la misma hora que las otras tres veces, entre las 21.30 y las 22. La patrulla pasa, viene, no te voy a decir que no, pero cuando vienen, los delincuentes ya no están. Hace un mes me empezaron a asaltar siempre los mismos. Son dos, mayores. Entran armados y son violentos, por más que nunca haya habido golpes. Uno (de los ladrones) va al fondo, donde roba la parte de la fiambrería y el otro se queda en el mostrador de adelante, y pide la caja. Pide ‘la grande, la grande’, pero no hay grande. También sustraen mercadería de pasada. Ayer andaban con hambre, decían, porque además te cargan”.
“El movimiento a esa hora acá es terrible. Ellos (los ladrones) no sé dónde están, porque puede haber diez personas y esperan a que se vayan. Están al acecho y no tardan más de dos o tres minutos en consumar el robo. Tenemos alarma, botón de pánico, ocho cámaras distribuidas en todo el local, video, todas las denuncias hechas en la Comisaría Primera. Hoy va a venir a hablar el jefe de calle conmigo, me dice que va a buscar una solución, que van a tomar cartas en el asunto, pero…. Mi idea es plantearles seguridad”.
Y Marcelo se sincera al afirmar que “esta es mi única fuente de trabajo; no puedo cerrar. No como si lo hago. Somos una familia, tengo cuatro hijos y vivo de abrir cada día el negocio. No me puedo dar el lujo de cerrar. Yo puse mi parte: metí la alarma, las cámaras hace más de un año, ahora vamos a poner un monitor para que se vean las distintas cámaras… Igual no somos los únicos: alrededor les están robando a todos, pero a mí vienen asaltando una vez por semana, y siempre los mismos, eso quiero que quede claro. Me tienen de punto. Pasan y me roban”.
Asegura que él no estuvo en todos los robos y “a los empleados por ahí les da miedo tocar el botón de pánico. Lo tocan una vez que se van” los delincuentes.
Le contó a este medio que “hace diez años que tengo el negocio y nos robaron 35 veces, de vez en cuando con gente adentro y también les roban a ellos. Pero tenemos un almacén y es muy difícil atender a las 8 ó 9 de la noche a través de la reja, cuando tenés tanta competencia. Tampoco puedo cerrar temprano”.
Afirma que no cree que los ladrones sepan que están siendo filmados, ya que van con la cara descubierta. Y cuenta que un día le dijeron ‘si te encuentro una cámara te hago’, mientras las cámaras registraban todos sus movimientos.
Por último, dice que “son siempre los mismos dos, y tendrán unos 23, 25 años. Ya vinieron en moto y ayer se escaparon corriendo. La patrulla pasa y pasa, pero nos roban igual. En uno de los cuatro asaltos se llevaron 1000 pesos, en los otros 600, 400… ayer fueron 300. No sé que más hacer”.
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