Ocurrió a las siete de la tarde. Cuatro ladrones armados se llevaron dinero y los ataron con soga.
La vivienda habría estado con la puerta sin llave y los ladrones aprovecharon para ingresar. Todos fueron a cara descubierta, y se trataría de personas jóvenes.
Lo primero que hicieron los ladrones fue llegar hasta el comedor donde estaban sentados el hombre de 85 y una mujer que lo estaba cuidando.
“A mi abuelo le pusieron una ropa en la cara. Lo taparon para que no los viera y lo amenazaban”, dijo uno de sus nietos al explicar a PUNTAL cómo se desarrolló el asalto.
El familiar señaló que mientras los ladrones maniataron con soga al abuelo a una silla en el mismo comedor donde estaba sentado, a la mujer la introdujeron en el baño y también la ataron de pies y manos.
“Esta es una zona tranquila, pero en los últimos días dicen que andaban personas queriendo entrar a las casas, tocando los picaportes”.
La cuadra donde se produjo el asalto está poblada y la víctima tiene a un hermano casa de por medio, a quien luego pidió auxilio.
“Los ladrones estuvieron un buen rato, más de media hora y finalmente se fueron y mi abuelo se pudo desatar y con la empleada pidieron auxilio”.
La policía llegó hasta el lugar y se dispuso del envío de una ambulancia para que revisara a las víctimas, quienes no habían sido golpeadas pero estaban bajo los efectos del shock que les produjo el asalto.
Los ladrones se llevaron un teléfono celular y una suma no precisada de dinero, y revolvieron toda la casa buscando elementos de valor.
La División Investigaciones y Criminalística investigaban anoche el violento episodio.
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