Gestión tras gestión, Control Urbano siempre se caracterizó por ser generador de los más diversos conflictos. Justamente, por estas horas, puertas adentro de esta dependencia se lleva a cabo un nuevo enfrentamiento entre funcionarios, taxistas y remiseros. El gran detonante: la creación de la figura de los remises rurales.
Uno de ellos fue el dirigente taxista Marcelo Arévalo, quien, aunque en un principio se mantuvo al margen del debate, luego manifestó comprender la demanda de los dirigentes del sector remisero, Juan Carlos Coppo y Marcelo Gómez. Inicialmente, la actitud lo había dejado bien parado ante el estado municipal y los referentes remiseros de la ciudad.
Por otro lado, la dirigente taxista que siempre repudió esta iniciativa fue la presidenta de la Asociación de Propietarios de Taxis y ahora ex titular de la dirección municipal del Combate contra el Transporte Ilegal, María José Scottini, quien, al enterarse de esta iniciativa, intensificó los operativos para secuestrar remises truchos, haciendo enfrentar duramente a inspectores municipales con conductores de autos que oficiaban de remís.
Por ese motivo, se rumorea que el apoyo que supuestamente brindara el municipio a la figura de los remises rurales, habría irritado sobremanera a Scottini, a punto tal de presentar la renuncia.
“Si esas habilitaciones salen, yo me voy”, habrían sido las palabras de la blonda.
LAS HABILITACIONES Y UNA RELACION DE AMOR-ODIO
Otro tema central que tienen en agenda los taxistas es el de las nuevas habilitaciones. Por este motivo, la presidenta de APT mantuvo reuniones permanentes con el referente de la Asociación de Conductores de Taxis, Marcelo Arévalo, con quien estaban planeando estrategias para conseguir una mayor cantidad de habilitaciones.
Inesperadamente, una vez comenzado el conflicto encabezado por el otro sector de los taxistas, conducido por Juan Carlos Berón, Scottini acompañó la iniciativa de este último, dejando de lado a Arévalo.
En este marco, el gobierno municipal decidió hacer una depuración en las oficinas de Control Urbano. Tal es así que Félix García habría sido expulsado y, ante las presiones recibidas (sumadas al temor de caer en la misma suerte) Scottini contó “todo lo que Arévalo tenía pensado realizar”.
Según contó a REALPOLITIK una importante fuente municipal, sin saber que Scottini lo había “buchoneado”, Arévalo pidió una gran cantidad de habilitaciones. La respuesta de la comuna, fue tajante: “Díganle a Arévalo que cambie de proveedor”.
La inesperada respuesta dejó fuera de escena a Marcelo Arévalo, quien recibió una serie de recriminaciones por parte del gobierno y finalmente acusó a María José de “traidora”.
Así y todo, a Scottini la desvincularon del cargo que ejercía en la municipalidad, y, gracias a su buena relación con el secretario de Gestión Integral de Residuos Mariano Bruera, regresó a la gestión a ocupar un cargo en el juzgado de Faltas.
Hace quince días que Scottini comparte la misma oficina que Teresa Razzari, a la espera de una promesa alentadora para su gremio y su sector: una oficina propia y más poder.
Mientras tanto, los remiseros -protagonistas olvidados de esta historia- están a la expectativa de la promesa preelectoral. En ese sentido, desde el sector se mostraron más que enojados: “Si no nos cumplen, vamos a prender fuego el juzgado de Faltas”.

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