Fue en la tercera jornada del encuentro nacional que los reúne en la ciudad.
La noche acompañó a familias de toda la región que pudieron disfrutar de una interesante variedad de productos artesanales que mezclaron lo tradicional con nuevas tendencias sumados a espectáculos callejeros montados sobre un escenario en la Vuelta de Obligado.
Durante todo el día, más de 400 feriantes de todo el país y el exterior desplegaron en sus puestos todo tipo de artesanías realizadas en cuero, madera, piedra, tela, hilo, vidrio, caña, macramé alpaca o papel. Como es habitual, en muchos casos se observan piezas combinadas que dan cuenta de la creatividad y sello propio.
Amada naturaleza
Cada puesto es particular y contiene una historia distinta. Algunos artesanos despliegan su taller al mismo tiempo que ofrecen y explican sus artesanías. El ciclo se repite. La gente para, pregunta y se admira por lo realizado. Observan cómo una madera sin forma, rápidamente se configura para convertirse en una pieza única.
Como es el caso de Facundo Luque, de Río Ceballos, que trabaja con canastos que hace con lianas. Su materia prima la encuentra en las sierras de Córdoba. “Hace once años que vengo y la verdad que la pasamos bien. Es una fiesta linda por el lugar por la gente y porque se vende bien”, contó.
De la tierra también surge el elemento para los instrumentos de percusión. Uno de los puestos ofrece, entre otros, tambores, yembe, bongo y tambores “tunta”. “La pasamos bien es una movida hermosa. Hace seis años que venimos y contamos con la solidaridad de los colegas”, dijo Franco Ramos, de Santa Rosa.
Celina contó que recibió la técnica de su abuela para crear muñecos en papel endurecido. “La técnica es una herencia que me transmitió mi abuela y que ella aprendió hace muchos años. Es mucho el tiempo que se tarda en realizarlos por eso la producción no es tan grande”, contó Celina que prefirió no contar la técnica.
Comentá la nota