Coloridos murales oxigenan el paisaje, en muchas paredes de la capital salteña. La propuesta crece.Los artistas crean sus obras, usando las paredes como lienzos, y disfrutan del encuentro de la gente común y sus creaciones.
La expresión en su rostro y su corazón en carne viva, en las manos, condensan un fragmento de la historia nacional y nos lleva, con el fugaz pasaporte del recuerdo, al año 2000 cuando ese médico dedicado a la salud de su país se quitó la vida, apesadumbrado por el cansancio de una lucha que lo obligó a rendirse.
El autor de esta obra es Germán Choque. Como muchos otros artistas, propone al espectador un encuentro distinto con el arte y con los procesos creativos. Un encuentro que se da en la cotidianeidad de un viaje en colectivo, de una caminata al trabajo o, simplemente, de un transitar relajado por la ciudad. Sin la necesidad de entrar a una sala de exposiciones o a un museo, donde la oferta artística difiere un ciento por ciento de lo que se ve en las calles.
A quien repentinamente se topa con un mural, ese encuentro les es casi impuesto o, mejor, le es obsequiado, al tiempo que esa obra le roba un instante de reflexión. El arte urbano tiene eso: la gran capacidad de sorprender y dar, casi siempre, un mensaje que motiva la crítica o a la reflexión.
Germán Choque comentó a El Tribuno que tiene en mente continuar realizando murales. “La idea es continuar retratando a personajes importantes de la cultura argentina y latinoamericana, muchos de ellos anónimos”, comentó.
Lo que le pasa al público que admira su obra es algo que a Choque le interesa particularmente. “He observado que a muchos salteños les cuesta identificar a este personaje, no se dan cuenta de que se trata de Favaloro. Con los turistas es distinto. Muchos se acercan y me agradecen porque consideran que es un reconocimiento a alguien muy importante de nuestro país”, resumió.
La posibilidad de sentarse en la calle a observar lo que sucede cuando la gente tiene la obra en frente, es otro de los atractivos de esta expresión del arte contemporáneo basada en la resignificación del espacio público. Y el significado no es uno solo. Adquiere tantos sentidos como personas se detienen a interpretar la obra.
El arte urbano, entonces, es un disparador hacia múltiples lecturas, una obra al alcance de todos, una invitación distinta a pensarlo y vivirlo.
Artistas callejeros
Un mural es una expresión que basa su identidad en la producción de nuevos sentidos que involucran lo comunitario, lo cultural y lo de todos, dando lugar a la apropiación estética del artista plástico.
Las paredes son su nuevo soporte de expresión, lienzos que no están para ser desaprovechados.
Los artistas Nicolás Picatto, Jesús Flores, Pablo Zarra, Julien Guinet, Isbelio Godoy, Ariel Velázques, Jorge Gonzáles, Arnaldo Sarmiento, entre muchos otros, también colaboran con esta noble tarea de dotar de arte al espacio público.
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