El concejal del bloque “Frente es Posible” se refirió al decreto que promulgó ayer la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, donde se prohíben los avisos clasificados de oferta sexual. Más allá de estar en desacuerdo con su publicación en diarios o revistas, reclamó que se dio en el marco de una “maniobra electoralista”. También habló de la situación en Mar del Plata.
La prostitución se había vuelto una fuente de ingreso sumamente caudalosa para esos medios de comunicación, casi de forma primordial. Pero, desde ayer, le pusieron un freno. La decisión que comunicó la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, de prohibir mediante un decreto esos anuncios, fue minutos antes de promulgar la ley que convierte a la trata de personas como un delito de jurisdicción federal. Y, en nuestra ciudad, trajo cola.
En ese sentido, “el Retrato…” se contactó con el concejal del Frente es Posible, Carlos Fernando Arroyo, a la vez candidato a Intendente del partido de General Pueyrredón. Que dio su visión del tema. Enfatizando que “el mensaje del Gobierno es bastante contradictorio”.
“Hay que tener en cuenta que, de alguna forma, el Gobierno también promociona este tipo de situaciones. Ellos viven permanentemente queriendo mostrar que la anormalidad es la normalidad. Como en muchos otros órdenes, la clase política hace un doble discurso. Hacen una cosa pero dicen otra”, tiró.
Aunque dejó en claro que “este es un tema muy complejo, creo que no pueden haber ofertas sexuales así descaradamente, casi con un tinte de normalidad. Porque degradan al ser humano. Nunca me pareció una buena idea, porque hasta afectan al sentido común”.
Evidentemente, para él, el anuncio perteneció en el marco de la lucha que mantiene el kirchnerismo contra Magneto y compañía. “Está direccionado para seguir la batalla contra el Grupo Clarín”, expresó. Para luego manifestar que “permanentemente se ocuparon de propiciar el enfrentamiento entre distintos grupos. Ellos se pelearon con todos, con los militares, los sindicatos, la iglesia. Viven de la discordia”.
En ese orden, añadió que “así no se ataca puntualmente a la raíz del problema. Porque si uno analiza la cuestión fríamente este tipo de anuncios pueden ser reemplazos por otro tipo. En donde las palabras no puedan ser atacadas desde el punto de vista gramatical”.
El rol de la Gendarmería entró en la charla. Sabido que son los que custodian la frontera, para quienes quieren salir o entrar al país, Arroyo indicó que “mientras sigan controlando problemas internos, esto va a seguir”.
El trabajo minucioso de la Policía, de forma mancomunada con otras fuerzas, para dictaminar los asentamientos sexuales y posteriormente clausurarlos, sería la verdadera solución para “desbaratar a todas las bandas que explotan a las mujeres”. Aunque se preguntó: “¿Por qué no se hace? ¿Por qué no se controla la frontera con la entrada y salida de personas?”.
“Convengamos que los peores casos de abusos se producen como consecuencia de la gran pobreza que existe en varios lugares, entre ellos la zona del norte argentino. Entonces ahí tampoco vemos que hay una acción decisiva para terminar con todo eso”, entendió.
Sus ojos bajaron para observar y explicar la situación de Mar del Plata. Una ciudad que convive con este tipo de delito. Donde muchas organización luchan para erradicar definitivamente a la trata de personas. En ese contexto, declaró que “lo que ocurre acá pasa en muchos lugares. Es una situación semejante en todos lados. Mientras se consuma esa actividad se la estará alimentando. Había que ser coherente y tomar la medida necesaria para acabar con todo esto”.
Su análisis terminó en la argumentación de que el anuncio fue en dado el contexto electoral: “Si la Presidenta pensaba esto lo tuviese que haber hecho hace cuatro años. Hace un año también salían estos avisos. Yo lo veo hace años, y cada vez peor eran los anuncios. Y hoy, dos meses antes de votar, hacen esta maniobra electoralista. Más allá de que esté de acuerdo que no los publiquen”.

Comentá la nota