Viedma.- "Lueiro siempre se movió por razones de mucho peso", dijo el legislador Ricardo Arroyo al calificar los dichos de su colega, Claudio Lueiro, cuando consideró que "si grita tanto es porque alguna razón de mucho peso debe tener para hacerlo pues jamás lo hemos visto actuar por amor al arte, y por eso no dudo que si se embanderó en contra de nuestro gobierno es porque algún motivo personal debe tener.
De todos modos -remarcó Arroyo- no tengo dudas que alguna razón de mucho peso debe tener para exponerse de esta manera, aunque no descarto que sólo lo haga por bronca ya que es de público conocimiento que con el radicalismo era un legislador privilegiado, rodeado de un verdadero ejército de asesores y de punteros políticos, más ese funcionario de lujo, Ricardo Velez, que todavía no pudo explicar donde perdió el dinero de la pista sintética de atletismo.
Hoy, en la soledad y despojado de todas las estructuras que le prestaba el régimen, es casi comprensible que Lueiro grite y que lo haga por estas razones que a su juicio deben tener un gran peso político -significó el parlamentario."
Por su parte, la legisladora Susana Diéguez apreció que "los ataques de Lueiro a la legisladora Arabella Carreras son demostrativos de la cobardía que tiene este personaje que apela a argumentos falaces en su afán de constituirse en un referente del ambientalismo y continuar pululando en el terreno de la política.
De todos modos nadie ignora que es un verdadero inmoral -puntualizó Diéguez- porque todo el mundo sabe que Lueiro conduce un partido que nació durante una dictadura y que justificó el genocidio sin inmutarse. Por eso, personalmente, me produce una gran indignación que este señor pretenda aparecer como un hombre de grandes principios y comprometido con valores que jamás practicó ni practicará jamás por formación ideológica y por pertenencia política -sentenció la legisladora del FpV."

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