Arrestan a uno de los capos de la Cosa Nostra

Es arquitecto y tenía una doble vida
ROMA (De nuestra corresponsal).- Era un insospechable arquitecto de Palermo, católico devoto y con muy buenas relaciones políticas, pero tenía una doble vida. Ayer fue arrestado por la policía italiana, acusado de ser el heredero de Salvatore Lo Piccolo, el gran padrino de la Cosa Nostra palermitana, que había sido detenido en noviembre de 2007.

Este nuevo golpe a la mafia provocó una fuerte conmoción en Italia, ya que dejó en evidencia cómo la Cosa Nostra se ha transformado.

Liga, ex secretario nacional del movimiento cristiano de trabajadores y ejecutor de distintos proyectos, de 59 años, fue capturado gracias al testimonio de cuatro arrepentidos y a escuchas telefónicas. Junto con él también cayó Giovanni Angelo Mannino, de 57 años, cuñado de Salvatore Inzerillo, uno de los padrinos de la vieja guardia, asesinado en 1981.

Según los expertos, el arresto de Mannino, otro insospechable que manejaba un restaurante, confirmó que después del fin de los "corleoneses" (Riina y Provenzano, ambos arrestados), han regresado los "scappati". Es decir, los palermitanos que se habían ido a Estados Unidos y que ahora volvieron al frente de una mafia distinta, nada sangrienta, que se infiltra hasta en los mejores niveles de la sociedad.

En esta nueva Cosa Nostra, según salió a la luz, los mafiosos ya no se llaman "hombres de honor", sino "ángeles". "El arresto de Liga, capo de la mafia palermitana, muestra la evolución de los vértices mafiosos, que ya no son sanguinarios criminales que viven escondidos, sino que están en el mundo de las profesiones, lo que consideramos el tercer nivel", subrayó el ministro del Interior, Roberto Maroni.

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