"Están dadas las condiciones para seguir sesionando y poder aprobar en bloque los siguientes puntos señor presidente", dijo poco después de las 2.20 de la madrugada del viernes 2 de diciembre el concejal César Alvarez, cuando la última sesión del año del Concejo Deliberante llevaba prácticamente 8 horas y el cuerpo se aprestaba a reanudar el debate para tratar el punto 40 del Orden del Día, ...
"Disculpe, qué estamos votando señor presidente", preguntó el concejal Roque Rueda y dijo que hubiera estado dispuesto a aprobar el proyecto si se eliminaban gastos reservados, al tiempo que los pocos periodistas que estaban todavía allí, también se preguntaban qué significaba la Ordenanza que se iba a aprobar. Recién cuando la concejal del PO Gabriela Cerrano explicó su negativa a aprobar la misteriosa Ordenanza se pudo saber el contenido: "Esto es un aumento de sueldo para los concejales y no estamos de acuerdo porque a los municipales se les otorgó sólo el 22 por ciento de miseria y nos parece injusto".
Se aprobó con la oposición del PO y el PPS. La norma derogaba cuatro ordenanzas que fijaban los sueldos, disponía que el intendente perciba una remuneración que no puede ser superior al sueldo del gobernador y que los concejales y secretarios perciban el 90 % del sueldo del intendente, todo a partir de enero de 2012. Al final primó la racionalidad y Tomás Rodríguez pidió cuando se levantaba la sesión la reconsideración del tema, que volvió a comisión.
Lo que no se explica es por qué los sueldos que paga la comunidad con sus impuestos son un secreto de Estado y tratados en plena madrugada. Los concejales perciben un bruto de $12.000 y un neto de unos $10.000. Es posible que no sea suficiente, pero una discusión pública, es más sana para la sociedad.
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