Arreglaron el caño que dejó al 35% de la ciudad sin agua

Arreglaron el caño que dejó al 35% de la ciudad sin agua
Más de un tercio de la ciudad de Paraná se quedó sin agua –durante 24 horas algunas zonas- desde el jueves y hasta ayer a la noche por la rotura de un caño de 900 mm en Circunvalación y López Jordán. Se trata de un caño de fibra de vidrio (PRVF), enorme, que alimenta dos centros de distribución de agua potable (Lola Mora y Parque del Lago) y el tanque elevado del Seminario.
El problema fue de envergadura por esta razón: esos dos centros de distribución rebombean a su vez a amplias zonas de Paraná. Lola Mora abastece a los barrios del Este; Parque del Lago a la zona de Gazzano y el tanque del Seminario a las cuadras circundantes.

El corte, que en algunas zonas (como barrio José Hernández) se extendió desde el jueves a las 20 hasta cerca de las 22 del viernes, abarcó aproximadamente el sector comprendido entre avenida Ramírez (límite este), río Paraná (norte), avenida de Las Américas (sur), y Circunvalación y final del ejido. Entre otros, afectó a los barrios Seminario, Policial, Lomas del Mirador, Vairetti y 82 Viviendas, Paraná XIV, AATRA, José Hernández, Toma Vieja, zona de la Escuela de Policía, zona de Don Bosco y Blas Parera, y Gazzano.

Como el corte fue extenso, ayer a media tarde los vecinos con tanque de reserva se empezaron a quedar sin agua, aunque los barrios que dependen de un solo tanque ya no tenían agua el jueves a las 20.

Anoche, al cierre de esta edición (22 horas) el agua no llegaba a los vecinos de la Toma Vieja ni a José Hernández.

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Este mismo caño de distribución ya se rompió al menos tres veces en los últimos dos años, con las mismas consecuencias catastróficas pues gran parte de la ciudad depende de esa única cañería, que sale de la planta de Rondeau y Echeverría y lleva el agua –a gran presión- hasta dos centros de rebombeo: al Este y al Sur. En mayo de 2010, ese caño se rompió cerca de la avería actual: en Fraternidad y López Jordán. Dos meses antes, los mismos barrios habían sufrido la falta de agua más de un día entero cuando se rompió ese mismo caño pero a la salida de la planta de agua, en Rondeau. Pero en 2008, cuando recién empezaban a funcionar las flamantes instalaciones potabilizadoras, ya había colapsado esa tubería enorme y siguió rompiéndose. Se trata de un caño de fibra de vidrio, nuevo, de cinco años, que ha tenido múltiples problemas. “Tiene cinco años de colocado –señaló Jorge Tiraboschi, director de Cuadrillas-. Se ha roto en otros lugares, pero en esa zona es la primera vez que pasa. Es un caño de 900 mm, muy grande. Hay que manejar piezas de gran dimensión y no es fácil repararlo. Hay que cortar el caño en dos tramos, sacar la parte averiada, y colocar otro tramo en buenas condiciones, con las correspondientes juntas”, explicó. Ese trabajo se terminó a las 16.30. Pero el agua se tomó su tiempo en llegar a los hogares. Hacia las 22 de ayer no había novedades aún, al menos en José Hernández y en la Toma.

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