Se trata de precarias construcciones de chapa y madera que servían a modo de aguantaderos a individuos de dudosa procedencia que sin trabajo fijo ni residencia legal pululan por las inmediaciones del barrio. El procedimiento lo efectuó personal de la Comisaría de Km. 8 y de la Secretaría de Seguridad.
Por esta razón en la mañana de ayer personal de la mencionada comisaría con el secretario de Seguridad Carlos Marsó se presentaron en el sitio para arrasar con máquinas estas precarias viviendas. Marsó decía: “junto con el comisario Pulley y el presidente de la vecinal, además de personal de Servicios Públicos, estamos sacando a esta gente que en una situación ilegal se mantenían acá. Se hizo una verificación con la directora de Tierras y se dictaminó que el sector estaba usurpado y en beneficio de la comunidad y de los vecinos que habitan el lugar se procede a la destrucción de lo que hay en este predio y de otros cuatro más de acuerdo al informe policial” explicó.
Cabe mencionar que al momento del desalojo compulsivo no había ocupantes en el lugar y que la destrucción con máquinas se hizo ante la atenta mirada de los vecinos. Se supo que en esos lugares, estos individuos de dudosa procedencia se reúnen en horas nocturnas y consumen bebidas alcohólicas provocando incidentes entre los vecinos que temerosos se limitan a observarlos. La presencia de las máquinas para el desalojo preocupó a algunos vecinos ya que todo el predio está tomado en forma ilegal, a lo que Marsó dijo que “con el resto se va a seguir actuando de acuerdo a lo que dictamine la Subsecretaría de Tierras”.
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