El proceso de modificación del código se inauguró con una conferencia de Eduardo Oteiza.
Oteiza es profesor titular de la Universidad de La Plata y ha integrado la conducción de organismos nacionales e internacionales dedicados al derecho procesal. Expuso en Neuquén por invitación de Carla Pandolfi, responsable de la comisión interpoderes que redactará la futura ley de reforma del Código Procesal Civil.
El especialista afirmó que “hay muchísimo por hacer en Neuquén” y mencionó la falta de salas de audiencia para atender las demandas civiles, “donde no haya papeles de por medio”.
Cuestiones
“Una reforma debe interrogarse sobre los protagonistas, sobre el tipo de jueces que tenemos, porque es muy difícil resolver cuestiones cuando el juez está escondido detrás de pilas de papeles y es un desconocido para la opinión pública”, aseveró.
Pidió no “importar” modelos de justicia externos y tener en cuenta las pautas culturales de la región. También propuso impulsar una atención judicial abierta al público, con más contacto directo entre las partes y una fuerte difusión de los procesos y las resoluciones.
Criticó además las “inexplicables demoras” de las causas civiles, muchas veces durante años, que terminan provocando una resolución abstracta y con escaso efecto en la vida cotidiana de quienes recurrieron a la Justicia.
Colaboración
Russo agradeció la colaboración del jurista y remarcó que poner en marcha una segunda reforma en la Justicia neuquina -antes fue el turno del proceso penal- “significa todo un desafío”. Anticipó que demandará meses de trabajo en comisión, pero servirá para “represtigiar a la Justicia”, que hoy es poco valorada por la sociedad porque “mucha gente no la entiende”.
Recalcó que se necesita para ello de la participación de abogados, magistrados y funcionarios judiciales en la discusión de los cambios, del mismo modo que sucedió con la Reforma Procesal Penal. “La intención de la Comisión de Asuntos Constitucionales es volver a ejercitar ese proceso creativo”, indicó.
Comentá la nota